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miércoles, 16 de febrero de 2011

Curiosidades de los Recursos Humanos en la Selección de personal

Noticia enviada por María Jesús Hidalgo Migueles

La selección de personal da para escribir mucho y poder contar multitud de anécdotas que ocurren.

Hoy quiero prestar atención a la “penitencia” que tienen que sufrir a veces los candidatos de cara a conseguir un puesto de trabajo.

Tras haber conseguido ser citados para una entrevista de trabajo que, en muchas ocasiones, es simplemente la primera toma de contacto, escuchan una vez más las famosas palabras pronunciadas por los entrevistadores de personal (imagen de la compañía) “le llamaremos para indicarle en qué estado ha quedado su candidatura” o “tendrá noticias nuestras lo antes posible” o la que más me gusta oír a mí, “nos pondremos en contacto con usted, bien sea elegido o no”. En muchos casos, los candidatos se quedan con las ganas porque nunca más vuelven a saber nada, ni de esa empresa, ni del proceso de selección, teniendo que deducir por si mismos que no han sido seleccionados.

Cuando los candidatos hacen una entrevista en una empresa y se les dice esto, suele ocurrir que ya se desconfíe. Pero, afortunadamente, no todas las empresas son iguales. Van pasando los días y los nervios lógicos de los candidatos van saliendo porque para ellos esa entrevista es una opción a la que se aferran. Cuando ya han pasado más de 15 días comienza la desesperación y frustración de ver que, una vez más, les han defraudado por incumplir la palabra dada. Algunos candidatos llaman y están en todo su derecho de hacerlo, si la empresa les dijo que les llamaría para indicarles como quedó su candidatura. Se dan casos en los que se está pendiente de dar una respuesta a otro puesto de trabajo a expensas de lo que les diga vuestra empresa.

Después nos sorprendemos que los departamentos de recursos humanos lleven mala fama por parte de los recién llegados. Si en este punto tan nimio se les miente, se pueden esperar cualquier cosa de esa empresa. No se da ningún valor a la palabra, incumpliéndola constantemente, haciendo que las expectativas de los candidatos y trabajadores se queden en decepción. No será válido el argumento de los entrevistadores “los demás lo hacen y se dice por quedar bien” porque eso no es así. Lo que se dice hay que cumplirlo. Si no se lleva intención de hacerlo, es preferible no mencionarlo. Que los demás los hagan no quiere decir que esté bien.

Suele ocurrir, aunque no frecuentemente, afortunadamente, que candidatos son llamados a participar en un proceso de selección del que nunca vuelven a saber nada tras hacer la entrevista. Tras unas semanas, se les vuelve a contactar para participar en otro proceso de selección idéntico al anterior, volviendo a realizarle la entrevista la misma persona. Y muchos candidatos se preguntan: esto, ¿qué es? La verdad que estas cosas son increíbles y demuestran la falta de organización y criterio de algunos profesionales de los recursos humanos que no valoran el tiempo de los demás. Esto dice poco a favor de esa empresa porque deja de manifiesto la importancia que da a sus trabajadores.

Pero no sólo ocurre en las entrevistas. En la gran cantidad de portales de empleo a través de Internet, los candidatos se inscriben a las ofertas de su interés, sin que ellos lleguen a participar en proceso de selección alguno, porque su CV les llega directamente a las empresas que publican esas ofertas. Van pasando los días y chequean su menú personal para ver el estado de su candidatura sin que nada cambie. Tras unos días (indeterminados) reciben por correo electrónico un email pidiendo que se rellene una encuesta para dar su opinión sobre alguno de esos procesos de selección concretos en los que supuestamente están participando. Obviamente, las empresas les han incluido. Hacen preguntas tipo como ¿qué te parece el trato recibido por la empresa? ¿Qué toma de contacto han tenido con vosotros? La verdad que esto es la risa. Es para quedarse atónito ya que nadie de esa empresa se ha puesto en contacto con ellos. ¿ Qué opinión van a poder dar? Un poco más de control y rigor, que no cuesta tanto coordinarse.

Muchos candidatos, a la hora de buscar empleo deciden apuntarse a determinadas bolsas de empleo de instituciones, asociaciones, etc. para usar todas las herramientas disponibles de cara a aumentar sus posibilidades de búsqueda. Para apuntarse en algunas de estas bolsas de empleo hay que tener verdadera paciencia. Claramente, se pone a prueba. En algunas llaman para pedir información y se les dice que tienen que ir en persona por allí sin especificar que deben llevar, con lo que ya supone, al menos dos viajes, puesto que seguro que falta “el papel más importante, sin el cual no se puede gestionar la solicitud”.

En las entrevistas, piden llevar un CV pero, además, hay que rellenar el típico formulario, aportando varias fotografías y muchos decís ¿para qué nos hacen rellenar esto si ya les hemos entregado nuestro CV?

Luego se les hace pasar por los orientadores, quieran o no, para que su candidatura quede inscrita en la bolsa de empleo. Personalmente, creo que es una perdida de tiempo y una forma de colapsar este tipo de servicios. El asesoramiento lo deben recibir aquellas personas que van perdidas en la búsqueda de empleo que no son todas. Podría decir que simplemente es una forma de justificar ciertos puestos. Además, en algunos de estos asesoramientos, tampoco cuentan nada que no se sepa.

Lógicamente, hay otras bolsas de empleo mucho más ágiles que permiten rellenar un formulario vía telemática, adjuntando el CV, en formato Word. Pero son las menos.

Caso especial son las empresas de trabajo temporal, que cada vez que se inscribe uno, vuelven a solicitar rellenar su base de datos, independientemente de que se lleve el CV. Esto es significativo de la nefasta organización que tienen porque, si hace poco que se estuvo en la oficina, ¿Dónde está el anterior formulario que se rellenó? “Qui lo sá”.

Tampoco son inusuales las entrevistas de trabajo en las que muchos candidatos son citados para determinado puesto de trabajo y, nada más llegar, uno se da cuenta de que el entrevistador no tiene ni idea de para qué puesto se hace la entrevista y, además, ni se ha mirado el CV. Lo va a ir descubriendo todo sobre la marcha. Esto demuestra una dejadez de esa compañía que, a primera vista, le hace a uno pensar... “¿dónde me he metido?” no viendo el momento de marcharse. Estos imprevistos, pueden surgir. Pero antes de seguir adelante con la entrevista, es preferible avisar al candidato antes de que acuda, pidiéndole disculpas y citarle para otro día. Pero claro, muchos entrevistadores dicen “¡Qué más da quien le haga la entrevista!. Tampoco importa si el candidato tiene que esperar o la imagen que se pueda llevar de la empresa. En la cúpula, suelen oírse comentarios como...“como quiere trabajar tragará con lo que le echéis”. Nada más lejos de la realidad. Los candidatos también tienen su criterio y este tipo de trato les dice mucho de la empresa y, supuestamente, es la empresa la que tiene interés en ellos al llamarles a una entrevista.

Mención especial para el siguiente tipo de entrevista: en las que sólo habla en entrevistador, sin dejar meter baza al candidato, de la que sale diciendo “vaya entrevista más extraña”. Para aquellos que se creen con todo el conocimiento para hacer una entrevista, sin ser profesionales de recursos humanos, les voy a dar un consejo: el candidato debe hablar un 80% del tiempo. La entrevista servirá para sacar esa información que se requiere para decantarse por uno u otro candidato.

Pero una entrevista puede tener incluso un lado más esperpéntico: entrevistas donde el representante de la compañía con el que estáis hablando está enfadado por algo ajeno al proceso de selección y la paga con vosotros. Obviamente, problemas existen en todas las compañías, pero se ha de cuidar la imagen que se da al exterior, especialmente, si lo que queremos es que un profesional entre a trabajar con nosotros.

No olvidemos esos procesos en los que las entrevistas las realizan varios miembros de la empresa y en la que se contradicen el uno al otro o incluso discuten acaloradamente delante de algún candidato. El candidato, podrá soportar la tensión estoicamente, pero seguramente, su postura será “aquí no trabajo ni loco”.

Pero no nos quedemos simplemente en la empresa privada. El servicio publico de empleo tampoco se queda fuera de toda crítica. Su funcionamiento deja mucho que desear, por muchos que algunos se sorprendan. Que os llegue la citación para alguna oferta ya es un milagro, que además, coincida con tu perfil, simplemente, es pura coincidencia. Cuando acudís a la reunión para informaros del puesto os dais cuenta de que no cumplís los requisitos imprescindibles, bien sea por los estudios solicitados u otro tipo de requisitos. Esto demuestra la falta de medios que tienen y el poco criterio a la hora de sacar el listado de personas que constan en sus bases de datos que, por lo visto, va un poco mal. Pero no olvidemos que a estas citaciones hay que acudir porque tienen que sellar la carta, de lo contrario, adiós subsidio.

Podría seguir hablando, pero tampoco es cuestión de alargar esta entrada.

Los candidatos tienen su dignidad y no pueden permitir ser pisoteados. Si las empresas tienen interés en vosotros, tendrán que demostrarlo desde el primer instante. Cuando las cosas no se hacen con educación y respeto, es preferible terminarlas educadamente.

Vosotros mismos debéis tener criterio para saber donde os metéis y hay veces que os debéis de guiar por vuestra intuición y por lo que os demuestran en el ritual de selección específico de cada compañía.

Y que digan que el ser candidato es aburrido... Siempre habrá algo nuevo que podáis ver en una entrevista. Las empresas pecan de falta de rigor, empezando por profesionales de los recursos humanos, que al fin y al cabo, son el primer contacto con la empresa. Esto requiere un cambio radical que haga que se tenga respeto por los candidatos de una vez por todas siguiendo todos los profesionales un protocolo homogéneo en la selección de personal.

No todo vale.


Fuente original: https://www.xing.com/net/empleoypersonas/consejos-practicos-para-completar-formularios-de-empleo-en-internet-425860/curiosidades-de-los-recursos-humanos-en-la-seleccion-de-personal-27170322/27170322/#27170322

martes, 4 de enero de 2011

Dirección de portales de empleo

 Publicado por Juan D. Ganaza Vargas

Pongo a continuación un hipervínculo de internet en el que podéis encontrar diversas direcciones sobre portales de empleo.

Espero que os sirva:

portales de empleo

lunes, 15 de noviembre de 2010

Los valores de la selección española de futbol y su proyección en el ámbito de los RRHH en la empresa

Noticia enviada por Rafael Garrido Garcelán

España el pasado mes de julio se proclamó campeona del Mundial de Fútbol de Sudáfrica 2010; siendo la primera vez, que un equipo europeo ha logrado conseguir tal éxito fuera del viejo continente.
La victoria de la Selección Española, sin duda, ha supuesto mucho más que un simple “triunfo deportivo” para la población de un país como España que desde hace ya bastante tiempo se encuentra muy baja de moral por los efectos negativos de la crisis económica existente y por las consiguientes altas cotas de desempleo que nutren las listas de parados del INEM. Pese a tan triste situación, millones de ciudadanos, no sólo en España, sino en todo el mundo, salieron a la calle para celebrar la histórica gesta del equipo español.
Resulta, no ya complicado, sino casi imposible recordar un momento en la historia reciente de nuestro país en que España estuviera tan unida como el pasado domingo 11 de julio de 2010. Las banderas, camisetas, gorras, bufandas, etc., de color rojo y amarillo, inmediatamente llenaron y ornamentaron los balcones, calles y plazas, dando color a la alegría de los aficionados. Con todo ello, no se nos oculta que el fútbol está presente, configura e influye en la vida de más millones de personas que ninguna otra realidad social.
España ha ganado el Mundial rompiendo todos los esquemas, salvando valores que se creían desterrados y luchando contra una multitud de circunstancias adversas que iban frontalmente en sentido contrario.
Ciertamente, nuestra actual Selección es un ejemplo del que todos podemos aprender mucho, con carácter general y en ámbito de las relaciones laborales, en particular; ya que ha sido capaz de consagrar una serie de principios o valores sobre los cuales merece la pena que reflexionemos para extraer nuestras propias conclusiones, a fin de buscar su proyección al mundo de los Recursos Humanos en la empresa.
A continuación, se exponen, sin ánimo de ser exhaustivos, los valores, factores y cualidades que a nuestro entender, han sido determinantes –en el ámbito de los Recursos Humanos- para el logro del éxito obtenido por nuestra Selección:
1. Primacía del trabajo en equipo sobre las individualidades

No hay jugador seleccionado que no haya apelado al sentido del grupo, a la unidad, al esfuerzo compartido y al compañerismo. Lo cual, resulta fundamental, como es obvio, en un deporte de equipo. Todos han sido piezas importantes, desde el primero hasta el último, desde el más joven al más veterano, desde las estrellas más mediáticas a las menos célebres.
España ha dado, en todo momento, una gran lección de trabajo en equipo, colaboración y cooperación para conseguir un objetivo común más allá del lucimiento personal (intuitu personae) de cada individuo. Cada jugador ha aportado sus singulares cualidades profesionales y personales, no para competir entre sí, sino para sumar las fuerzas de todos en un solo logro, en una sola meta. Cada jugador se ha sentido –individualmente- clave en la contribución a un resultado conjunto.
2. Pragmatismo y solidaridad en el juego, sin renunciar a sus ideales, estilos y señas de identidad propias (exaltando, con ello, la imagen de marca)

La reacción a la defensiva que encontró la Selección Española en todos los adversarios frente a los que se cruzó en su camino hasta llegar a la final, explica claramente que se haya convertido en el equipo que menos goles ha hecho para ganar un Mundial. En efecto, nunca antes en la historia habían sido suficientes, únicamente, 8 goles para obtener el ansiado trofeo de oro, porque nunca antes una selección se había encontrado con tanta resistencia.
Por otra parte, España finalizó el campeonato con 2 goles en contra en 7 partidos. Uno ante Suiza después de sucesivos rebotes, y en claro fuera de juego, y otro ante Chile porque Piqué desvió un balón que era claro para Casillas. El éxito defensivo se debe, igualmente, al espíritu colectivo que define a los propios ideales de la selección: fútbol, madurez, solidaridad, humildad y confianza. Sin perjuicio de todo ello, España nunca renunció a su estilo de juego ofensivo y “al toque” que le caracteriza, lo que le ha servido para coleccionar un sinfín de elogios y cumplidos, por parte de la crítica de todo el mundo.
De hecho, ningún equipo concluyó más jugadas de ataque por partido, 15 de media; por encima de Brasil (14), Argentina (14), Alemania (13) y Holanda (10). Ningún equipo dio más pases en el área del equipo contrario y ninguno remató más: 61 veces, por 40 de Alemania, 36 de Uruguay y 35 de Holanda.
3. Liderazgo y estilo de dirección. Fomento del entrenamiento constante

Qué duda cabe que el trabajo del seleccionador nacional ha sido decisivo para el resultado final. Vicente del Bosque, apostó desde el primer momento por su modelo, por su propio estilo dedirección y de liderazgo compartido: cualquier decisión tomada desde el cariño antes que con el látigo de castigo.
Nada de dictaduras, ni con el resto del cuerpo técnico ni con los jugadores. Del Bosque ha sabido perfectamente analizar, en todo momento, en términos D.A.F.O. (debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades), lo que salía bien en cada partido y lo que debería haber salido mejor, introduciendo los cambios necesarios en cada situación. Con su estilo de dirección ha sabido motivar, generar un ambiente o clima laboral adecuado en la plantilla e integrarse en el grupo como uno más (demostrando conocer herramientas y conceptos utilizados en la gestión de los Recursos Humanos como “team building, coaching, mentoring”, etc.).
Ha estado permanentemente en contacto con sus jugadores, les ha defendido, les ha escuchado y ha comprendido a cada uno de ellos respecto a sus problemas personales. Por otra parte, resulta muy destacable la importancia otorgada por el seleccionador al entrenamiento constante no sólo en la fase preparatoria del mundial (en la Ciudad del Fútbol de las Rozas, en Austria y en Murcia), sino también en Sudáfrica (en Potchestroom, ciudad donde se estableció el cuartel general de España durante el Mundial, Del Bosque estableció diversas sesiones dobles de preparación).
4. Adaptación al cambio, compromiso, sacrificio, esfuerzo, constancia, superación (aprendiendo de los errores), motivación, ilusión, confianza y espíritu ganador

La Selección después del “jarro de agua fría” inicial del partido que perdió contra Suiza, no dejó de crecer hasta el final, pese a las críticas, dudas y hasta ansiedad que generó tal derrota.
Superada la primera fase de grupos, con más esfuerzo, sudor y lágrimas de lo que estaba previsto, dio un salto de calidad con Portugal, peleó contra todos los elementos ante Paraguay (consiguiendo romper la maldición de cuartos de final) y maravilló, a todo el mundo, con su pase a la final después de empequeñecer a la favorita y flamante selección Alemana, que venía de golear insultantemente, con un 4 a 0, en cuartos a la Argentina de Maradona. La confianza en sí misma, el tesón, la lucha, el esfuerzo y la constancia, para ganar en la prórroga a Holanda en la final, quedan fuera de toda duda.
España fue la Selección que más faltas recibió del torneo, con un total de 134, lo que hace una media de prácticamente 20 por partido. Que se recuperase de una derrota inicial habla de la entereza (además de la motivación, ilusión, confianza y espíritu ganador) que precisó para superar una situación de la que, hasta el momento, nadie antes se había repuesto para levantar el título. España, no olvidemos, que es el primer equipo campeón mundial que empezó perdiendo en su partido inaugural. Por otro lado, España tuvo que adaptarse al cambio que supuso que, pese a los pronósticos iniciales, hasta las selecciones favoritas de primer nivel le jugaron a la contra.
5. Comunicación única y con unos valores, estrategia, plan de acción y resultados claros y definidos

En todo momento, incluso durante la fase previa de clasificación se ha transmitido por el Seleccionador y por los propios jugadores un mensaje unívoco de constancia, trabajo duro, esfuerzo y juego en equipo para la consecución de un mismo objetivo: “ganar el mundial de fútbol”.
La derrota frente a Suiza se convirtió en un examen para el vestuario. La respuesta fue impecable.
Todo el mundo fue consciente de la situación delicada, pero a su vez, se asumió incondicionalmente por todos que no era el momento para levantar la voz. Antes al contrario. No hubo fisuras, ni críticas. Tampoco hubo mal ambiente cuando se cuestionó, por un sector de la prensa, la titularidad de Casillas, que incluso intentó enfrentarle con Valdés o desestabilizarle (sobre todo la prensa inglesa) con ocasión de la relación sentimental que mantiene con una reportera de televisión. Por otra parte, España demostró una capacidad estratégica como hace tiempo no se veía, basada en la presión en corto para recuperar el balón, situando al equipo contrario en su campo y atacando incesantemente, en vertical, una y otra vez.
6. Clara definición de los puestos y roles, sin perder de vista la polivalencia funcional y la versatilidad de los jugadores

Todos los espectadores, ya sean aficionados o periodistas, han tenido claro durante todo el mundial que el Seleccionador contaba para confeccionar el once inicial o titular del campeonato, tan sólo con 12 o 13 jugadores. Pese a ello, los jugadores “teóricos” suplentes han asumido perfectamente, sin malestar aparente alguno, su rol como actores secundarios o en algunos de los casos, como meros figurantes.
Por otro lado, la polivalencia de los jugadores, sin duda alguna, ha multiplicado las opciones de juego de la Selección. Recordemos, a este respecto, el gol decisivo de un defensa como Puyol, frente a Alemania en Semifinales. O que ningún equipo del mundial contó con un central que diera más pases que Piqué, ni con un lateral que se incorporara más al ataque que Sergio Ramos.
7-. Fair Play

Si hay algo que ha caracterizado a la Selección Española es el juego limpio, la deportividad y el respeto por el fútbol. El juego limpio ha estado presente en España, incluso, cuando algunos de los rivales con los que se ha enfrentado (siendo claro ejemplo, la selección Holandesa en la final) se han mostrado con una agresividad desmedida. El juego limpio de la selección denota claramente el alto valor humano del grupo.
El espectador de un partido de fútbol, como hemos visto, no está simplemente observando un espectáculo lúdico, sino que también está leyendo, inconscientemente, sin darse cuenta, un tratado sobre el comportamiento humano o sociología y más en concreto, si se me permite, sobre gestión y desarrollo de los Recursos Humanos.
Los valores de la Selección Española campeona del mundo pueden ser, sin lugar a dudas, una excelente metáfora que resulte de aplicación al campo de los Recursos Humanos en la empresa. Y ello, debe quedar en nuestras mentes, para siempre, a modo de “philosophia perennis”, pues será francamente difícil que vuelva a suceder algo parecido.
Por lo demás, poco a poco se difuminan, lenta pero inevitablemente, en todos nosotros, el entusiasmo y la pasión del Mundial con cierto aire de nostalgia y melancolía.
No en vano, nada volverá a ser como antes.
José Antonio Gallardo Cubero, Abogado y Miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

 
Publicado originalmente en la siguiente dirección de internet: 
 http://www.rrhhmagazine.com/



martes, 28 de septiembre de 2010

¿Fidelización de clientes? Empiece antes por su gente

Noticia enviada por María Junco Paredes

El éxito en cualquier organización depende de la lealtad de los clientes, de los inversores y de los empleados. El trato que demos a estos últimos adquiere una importancia vital, no sólo para mejorar la productividad, sino para mejorar las relaciones con los mejores clientes y por consiguiente retenerlos y fidelizarlos. Además, la relación con el empleado va a ser una de las variables críticas para diferenciarnos de nuestra competencia.

Por otro lado, Frederick Reichheld, autor del best seller ‘El efecto lealtad’, afirma que, ‘Sin unos empleados leales es imposible mantener una base de clientes leales’, pero, ¿cómo conseguir el compromiso total de nuestros mejores empleados?

En primer lugar, debemos convencernos de que el principal mercado de cualquier organización, es su mercado interno, sus empleados. Si los empleados conocen los productos, los servicios, los programas y las estrategias corporativas, serán más receptivos con los clientes. Necesitamos a gente apasionada con su trabajo, para crear una verdadera cultura de empresa centrada en el cliente y no caer en la rutina general de tratar a la gente de manera mediocre para esperar que luego se dejen la piel por la empresa, y al fin y al cabo, por nuestros clientes.

Marketing Interno
El elemento básico de la calidad son las personas. Sin empleados satisfechos no es posible tener clientes satisfechos. Se considera que para vender un proyecto a los clientes, es necesario, en primer lugar, vender la idea a los empleados, esto es, lo que también se viene denominando como ‘Marketing Interno’.

La autoestima del empleado crece cuando se ve integrado y como parte fundamental de la estrategia de la organización. Un exitoso programa de marketing interno forma a los empleados en sus comportamientos y actitudes y les ayuda a comprender sus responsabilidades y roles para representar activamente a la organización y generar valor.

Cambiemos nuestra manera de pensar y tratemos a nuestros empleados como si fueran clientes, un cliente interno que tiene deseos y necesidades que se deben conocer y satisfacer. El Marketing Interno nos ayuda en ello, pues el principio básico de esta nueva especialidad es simple: la empresa, además del cliente externo, tiene un nuevo tipo de cliente, el interno, el propio empleado al que hay que vender ideas, valores, culturas, políticas, proyectos, etc.

El Marketing Interno está integrado con las demás acciones de Recursos Humanos permitiendo un apoyo mutuo, porque por ejemplo, cuando una organización quiere implementar una nueva estrategia o modificar algún programa, requiere necesariamente que esté alineada con las actitudes y comportamientos de los empleados para que se pueda corresponder con la visión de la organización. La correcta motivación de nuestra fuerza de trabajo será un requisito fundamental para cualquier organización que desee obtener una ventaja competitiva. Una estrategia de Marketing Interno eficaz posee el potencial de mejorar realmente la contribución de los empleados alineando lo que realizan, cómo lo realizan y sus valores, con los objetivos de la organización.

En definitiva, el objetivo del marketing interno es generar el ambiente y el entorno adecuado de modo que los trabajadores se sientan lo suficientemente motivados para no sólo orientarse al cliente, sino obsesionarse y conseguir entusiasmarlo.

El momento de la verdad
‘El momento de la verdad’, famoso término acuñado por Jan Carlzon, el que fuera presidente de las aerolíneas escandinavas SAS, se define como cualquier situación en la que, el cliente se pone en contacto con cualquier aspecto de la organización y obtiene una impresión sobre la calidad de su gestión. Debemos darnos cuenta que para lograr `momentos de verdad´ exitosos, debemos ocuparnos de satisfacer las necesidades emocionales de los empleados como parte del valor que aporta la organización hacia su gente, demostrando su capacidad para lograr que estos empleados se sientan respetados y apreciados. De nuestros empleados va a depender directamente el grado de satisfacción de los clientes.

El compromiso de la organización con el cliente debe ser asumido primero por la gerencia y luego reforzado en cada nivel de la organización, alcanzando a cada función y proceso, e involucrando a cada individuo en la empresa. La motivación juega un papel fundamental para lograr una fuerza laboral eficiente y comprometida con su trabajo ya que, será el reflejo de la empresa en el exterior.

En muchas ocasiones la relación que mantiene un cliente directamente con un empleado es más fuerte que la relación con la empresa en su conjunto, hasta el punto en que esta relación podría finalizar si el empleado dejara la empresa. De ahí la gran importancia de que la empresa tenga a los mejores trabajadores satisfechos y motivados para así retenerlos.

Ofrezcamos algo en lo que creer
Trabajar con personas y dirigirlas en el marco de la sociedad del conocimiento es también implicarlas con sus valores y sus creencias.

Los empleados hoy en día ya no son leales a las organizaciones, sino a las personas que las dirigen e integran, por lo que se deberían enfatizar los esfuerzos para que el empleado encuentre el sentido para comprometerse con su empresa, pues ya sabemos lo complicado que resulta tener gente buena satisfecha, motivada y comprometida. Podríamos empezar por lo siguiente:

-Lograr que cada uno de nuestros empleados, conozca a fondo cual es su función en la empresa y qué es lo que se espera de ellos

-Ofrecerles oportunidades reales de desarrollo y crecimiento dentro de la organización

-Darles responsabilidades y poder de decisión

-Fomentar la coherencia entre ‘lo que dice’ y ‘lo que hace’ la organización

-Alcanzar la máxima credibilidad por parte de los directivos

-Reconocer su labor y recompensarles, reforzando los comportamientos positivos y demostrando aprecio de forma sincera y frecuente


Intentemos dar algo más, ofrezcamos a nuestra gente algo en lo que creer y obtendremos así su compromiso más sincero.

Artículo de opinión de Raúl Abad, de Abad Marketing, publicado en la siguiente dirección de internet:

http://abcrecursoshumanos.blogspot.com/2009/12/fidelizacion-de-clientes-empiece-antes.html