Mostrando entradas con la etiqueta gestión del talento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta gestión del talento. Mostrar todas las entradas

sábado, 5 de marzo de 2011

Qué hace falta para aprovechar a los empleados estrella

Noticia enviada por Miguel Santana Medina

Con la actual recesión económica los gerentes están tentados a contratar empleados “estrella” a bajo costo, pero muchas compañías fallan en integrarlos. No se puede contratar empleados estrella y esperar que brillen por sí mismos en el nuevo entorno. Un modo de asegurarse de obtener el máximo de los talentos contratados es no tratarlos como ejecutantes solistas sino rodearlos con colegas con la misma alta calificación.

Si se hace bien, esa práctica proporciona tres ventajas principales: 1) Impulsa la calidad del trabajo de cada individuo, 2) mejora la entrega de servicio al cliente y 3) reduce la rotación de personal entre los empleados de mayor rendimiento.

Los colegas con alta calificación aportan cuatro beneficios fundamentales: 1) ellos actúan como fuentes de información, lo que puede permitir tanto al que comparte como al receptor la creación de un nuevo conocimiento, 2) proveen una retroalimentación perceptiva, al funcionar como valiosas tablas de resonancia y críticos astutos del trabajo de un colega, 3) sirven como interfaces de gran valor entre los trabajadores conocedores y los clientes y 4) ayudan a realzar la reputación de sus colegas estrellas, pues las estrellas tienden a brillar más intensamente en una constelación de otras estrellas.

Para construir una organización de primera clase con empleados estrella, se debe proveer y mantener un ambiente adecuado para que estos empleados puedan florecer. Pero los gerentes a menudo cometen un sinnúmero de equivocaciones cruciales al tratar de sacarles beneficios a individuos talentosos.

Error 1: Dejarse atraer por el “Mito de la estrella Solitaria”: creer que un individuo puede por sí mismo cambiar un departamento completo u organización, lo que puede llevar a malas decisiones de contratación, especialmente cuando la estrella resulta ser más diva que colaborador.

Error 2: Sobrestimar la importancia del pago. Las compañías con frecuencia le pagan en exceso a las estrellas, lo que podría desmoralizar a sus futuros compañeros de trabajo al hacerlos sentir subvalorados en sus pasados esfuerzos y lealtades.

Error 3: Dejar que las estrellas sean solistas. Cuando cada cual está maniobrando para ser el número uno, las estrellas podrían guardarse información y retardar los proyectos de los demás.

Error 4: Enfoque demasiado estrecho. Las estrellas necesitan colegas destacados en toda la organización para realizar un mejor trabajo.

Error 5: Descuidar los talentos nacidos en la compañía. Hacer inversiones internas en trabajadores que pueden no estar en la lista de los más capacitados, pero que tienen posibilidad de serlo, puede tener muchas ventajas.

Sin dudas, la actual recesión ha dejado a muchos gerentes buscando desesperadamente respuestas, pero muchos de los consejos que hoy suenan sabios pueden perder actualidad con el tiempo. No se sabe lo que depara el futuro económico, pero la contratación, desarrollo y retención de buenos empleados siempre brindarán una ventaja distintiva para las compañías que se destaquen en estos procesos. La estrategia de agarrar talentos rápidamente a muy bajos precios puede rebotar, resultando en una tremenda pérdida de dinero y la desmoralización del personal. En lugar de esto, el curso de acción más prudente sería fomentar el talento interno para desarrollar estrellas nacidas en la compañía siempre que sea posible; contratar gente de afuera, estratégica y cuidadosamente, e integrarlos bien; y crear políticas y prácticas que permitan que la luz salte de una estrella a otra, permitiendo a toda la constelación de talentos brillar al máximo.

Publicada originalmente en la siguiente dirección de internet:
 http://www.derevistas.com/contenido/articulo.php?art=8437


miércoles, 2 de marzo de 2011

La contratación de personal cualificado, entre los principales retos de la empresa familiar en 2011

Noticia enviada por Isabelle Thomas

RRHH Press. La gran mayoría de los propietarios y altos directivos de empresas familiares mundiales ha señalado como principales desafíos internos para su negocio en 2011 la contratación de personal cualificado, el control de costes y la reestructuración de la compañía, según la segunda edición de la Encuesta Mundial de la Empresa Familiar realizada por la red global de PwC, la mayor jamás realizada entre este importante colectivo empresarial.
En el caso de los altos directivos españoles, preocupa especialmente, por este orden, la reestructuración de la compañía, el ajuste de la capacidad productiva a la demanda y la rentabilidad. Dejan, en cambio, en un segundo plano el problema que genera la contratación de personal cualificado.
Retención del talento
La encuesta de PwC también sondea a los empresarios sobre la captación y retención de talento, y también aquí se aprecian algunas diferencias en las respuestas de los empresarios a nivel global respecto a las opiniones españolas.
Así, un 75% de los encuestados señala la retribución salarial como principal reclamo para el talento, porcentaje que cae hasta el 59% entre los sondeados españoles.
Los proyectos de trabajo desafiante, un 63%, y los planes de carrera, un 57%, son las siguientes medidas favoritas para los empresarios familiares del mundo.
En cambio, los altos directivos españoles consideran más efectivos los planes de carrera, un 55%, y la conciliación de la vida laboral y la personal, un 48%, para fichar a profesionales interesantes para elevar la productividad de la empresa.
Relevo generacional
La Encuesta Mundial de la Empresa Familiar aborda uno de los mayores riesgos que afrontan las empresas familiares, el relevo generacional. Un 27% de los altos directivos encuestados prevé que sus negocios cambien de manos en los próximos cinco años, un colectivo en el que un 53% espera que la propiedad de la compañía permanezca en la familia.
En España, sólo un 19% de los encuestados vislumbra cambios en la propiedad y, en este grupo reducido, dos de cada tres altos directivos confía en un traspaso ordenado en el seno de la propia familia.
Casi la mitad de los empresarios familiares sigue sin tener un plan de sucesión, un porcentaje similar al registrado en la encuesta hace dos años. En España, un 54% de las compañías sí han suscrito un plan de sucesión.
El estudio revela asimismo que muy pocas compañías familiares están preparadas para resolver los conflictos que puedan surgir entre miembros de la familia. Tres de cada diez empresarios encuestados a nivel global afirman disponer de protocolos para solucionar disputas familiares, un porcentaje ligeramente superior (un 34%) en las compañías españolas.
 Publicada originalmente en la siguiente dirección de internet:

http://jcvalda.wordpress.com/2010/11/11/la-contratacion-de-personal-cualificado-entre-los-principales-retos-de-la-empresa-familiar-en-2011/ 

¿CÓMO ES POSIBLE QUE LAS EMPRESAS SE HAYAN DESPRENDIDO DE TANTO TALENTO?

Noticia enviada por Jorge Castillo Molero

Las empresas apuestan por su talento y son las primeras que, en sus discursos multitudinarios, apuestan por un valor clave, sin embargo, esas afirmaciones no van siempre acompañadas de hechos que demuestren esa realidad. Si no fuera así, ¿cómo es posible que las empresas se hayan desprendido de tanto talento? Ocurre por una falta de previsión en la gran mayoría de las ocasiones, que conlleva tomar decisiones precipitadas donde priman criterios que no se corresponden con la productividad ni a las aportaciones que realiza cada trabajador. Determinados responsables entienden la valía con la aceptación y el respeto a sus decisiones y ordenes por encima de todo. Con ello, las personas con iniciativa, espíritu crítico y ganas de aportar suelen chocar con este tipo de jefes que les ven como una amenaza. En las compañías deben primar perfiles de todo tipo, donde se valore la heterogeneidad, donde unas personas se complementen con las otras, aportando diversos parámetros y capacidades.
Las compañías, a la hora de seleccionar, siguen utilizando de forma mayoritaria las herramientas tradicionales, sin dar una oportunidad a las nuevas aplicaciones 2.0 que pueden darnos, en tiempo real, información sobre las competencias, logros y capacidades de una persona. Por ejemplo, por lo que dice o cuenta en su blog, en determinados foros de redes profesionales, etc. La selección del talento sigue basándose en lo que ponemos en un papel y lo que contamos en una entrevista.
Los seleccionadores deben de primar más en las entrevistas de trabajo las dificultades con las que se ha encontrado cada persona en sus experiencias laborales, como las ha resuelto, logros alcanzados, aspiraciones, necesidades, etc. para ver cómo encaja todo eso con el perfil requerido, con la filosofía de la compañía y con el equipo en el que se integrará. Es un  gran error buscar a personas iguales para el mismo equipo de trabajo porque eso limita las aportaciones de otros puntos de vista.
Si lo que de verdad prima para las empresas son las personas y su talento por encima de todo, ¿por qué las personas mayores de 50 años están siendo apartadas del mercado laboral? Hasta hace poco, eran totalmente adecuadas para el mercado y aportaban valor. Sin embargo, ¿cómo es que las personas jóvenes formadas sin experiencia también sufren dificultades serias para acceder al mercado laboral? La verdad es que esta situación es totalmente incoherente y a uno le surge la pregunta: ¿Qué tipo de perfil buscan ahora las empresas? Muchas no lo tienen claro porque buscan personas con 5 años de experiencia menores de 25 años o buscan gente con una trayectoria en un puesto similar superior a 15 años, pero a la vez, menores de 40 años y esto no es real ni justo.
Otra realidad es que las empresas necesitan unos perfiles profesionales especializados que no están siendo provistos por el sistema educativo español en sus múltiples niveles. Simplemente es incoherente ver como el sector de la construcción está en grave crisis pero al mismo tiempo, se ofrece múltiple formación para los oficios relacionados con este sector dentro de los planes vigente de formación para el empleo. ¿Qué posibilidades reales de colocación tienen las personas que se forman en este tipo de profesiones hoy en día?
Por otro lado, las compañías se quejan de una falta de valores entre sus personas así como de una carencia de compromiso, sin embargo, ¿qué hacen las empresas por potenciar el compromiso de sus personas? ¿Cómo van a potenciar las personas los valores colectivos si cada vez son más individualistas? ¿Las organizaciones limitan el desarrollo de sus personas? ¿Se castiga el error porque se pretende que el éxito sea a la primera con escasa práctica?
Las empresas deben ser globales y eso requiere una transformación y cambio de sus personas y de su forma de pensar. No podemos estar constantemente diciendo que las compañías deben cambiar desde arriba y gastar mucho dinero en formaciones para sus cúpulas, pretendiendo que recibiendo unos cursos ya cambien por si solos, sin pretender hacer nada para conseguirlo y sin querer cambiar. No olvidemos que la formación es un medio que, para conseguir su fin, debe partir del cambio, del querer personal de cada persona. No podemos pretender que las cosas cambien si no hacemos algo diferente que nos haga poder obtener resultados diferentes.
Las personas son el valor seguro que diferencia a las compañías mediocres de las grandes compañías y debemos aprender de las empresas que no tienen rotación ni en los momentos de bonanza ni en los de recesión porque dan protagonismo a sus trabajadores, haciéndoles responsables de sus trabajo y permitiéndoles ser parte importante en la vida corporativa en sus diversas facetas.
Constantemente se nos lanzan mensajes de que escasea el talento en las empresas, sin embargo, pienso que también no se tiene la visión necesaria par saberlo detectar en determinadas ocasiones. Si nos preguntamos que qué entendemos por talento, comprobaremos que no existe unanimidad objetiva de criterio porque es algo que se conforma con muchas percepciones subjetivas y vivencias personales que arrastramos con nosotros aunque no queramos.
Las empresas deben de ser coherentes con lo que dicen y demostrarlo en su día a día porque si ellas son las primeras que no tienen ética profesional, ¿cómo pueden pretender que las personas que pueden formar parte de ellas la tengan?

Publicado originalmente en la siguiente dirección de internet:


domingo, 20 de febrero de 2011

Planes para retener al talento humano: ¿Tan mal está su empresa?

Noticia enviada por Marie Duvivier

Es mucho lo que se puede leer con relación al tema de la retención del talento humano, desde la manera en que los planes deben ser concebidos para que ello ocurra hasta los extras que la empresa debe poseer en situaciones que ameriten ir un poco más allá.

Sí, este tema se ha tornado tan serio e importante en las empresas que hasta ya se estila hacerle preguntas a los aspirantes a cargos en las áreas de talento humano para conocer cómo pueden ellos ayudar no sólo a detectar, entrevistar y contratar al mejor talento sino también para mantenerlo en las filas de la empresa.

Pues bien, he aquí una revelación importante que usted debe no sólo conocer sino internalizar ante este tema de importancia gerencial: en el preciso momento que usted empieza a preocuparse por crear e implementar planes de retención del talento humano no hay vuelta atrás, usted ha dejado de ser una opción atractiva, rentable y competitiva en el mercado laboral y si no hace algo por cambiar eso en lo que se ha convertido no habrá plan que valga para que su gente continúe haciendo a su empresa posible. Sí, como lo ha leído: los planes de retención del talento humano son, en definitiva, la declaración oficial de que su empresa carece de atractivo, beneficios y condiciones ideales para que la gente desee pertenecer a ella.

Sé que tales afirmaciones han de parecerles radicales y, en el mejor de los casos, relativas, sin embargo permítase hacer estas consideraciones para luego poder llegar a las conclusiones pertinentes con relación al tema:

¿Por qué decide irse el talento humano?

Obviamente existen muchos y variados factores para que ello ocurra, pero los principales motivos que arguye el común de las personas que toman esa decisión están asociados a discrepancias con el estilo gerencial, a lo poco o insuficiente de los beneficios socioeconómicos, a aspectos asociados a la flexibilidad en cuanto a horarios, estilo de trabajo e implementación de ideas y procesos y, en algunos casos, a la exageración de la presión laboral (casi siempre innecesaria), pesado ambiente de trabajo y escasa o nula posibilidad de desarrollo dentro del escenario laboral.

Ahora bien, lo anterior ocurre en cualquier tipo de empresa, y se incrementa proporcionalmente y en sentido contrario al tamaño de la misma, por ejemplo, si es muy pequeña la firma será muchísimo más difícil crecer en ella y, como la gerencia está tan cerca de la base la presión se hará presente en casi todo momento. Si la empresa es muy grande será muy poco probable destacar debido a la departamentalización y el exceso de cargos y burocracia y la presión, ejercida en cascada, termina por asfixiar a los cargos más operativos. Aún así, independientemente de lo anterior, el talento humano siempre tiene la esperanza de encontrar en otro escenario lo que le es imposible visualizar en el que se encuentra y, ante la ausencia de elementos inspiradores, termina por decidir probar en otros espacios. Y es precisamente ahí cuando comienza la fuga de talento: cuando el recurso humano que se posee descubre que no existe coincidencia entre lo que aspira y lo que la empresa tiene o le ofrece.

Por supuesto, hay organizaciones que no esperan a que su personal comience a dispersarse para empezar a idear planes de retención y ello las hace sentir proactivas y preocupadas por su gente, sin embargo, olvidan que al hacerlo se están declarando carentes de atractivo y que, adicionalmente, se ha roto o se llegará a romper aquello que alguna vez pudo unirlos. Es simple, sólo se intenta retener lo que se puede soltar, ir o alejar, de lo contrario, no se hace necesario hacerlo.

Por favor, haga los dos ejercicios mentales que le propongo a continuación a fin de ilustrar mi punto:


1. Imagine, por ejemplo, hacer un plan para retener para su pareja (ya sea esposo o esposa, novio o novia), ¿le parecería lógico? Piense, si tiene que preocuparse por retenerla es porque existe la posibilidad de que ella, en algún momento, pueda pensar en dejarle, eso podría ocurrir por varias razones: a) si el amor que siente por usted deja de satisfacerle y comienza a disminuir (obviamente en escenarios ideales) b) si la situación entre ustedes se hace insostenible, o c) si ella se percata que con usted no podrá cumplir sus sueños y metas. Sea cual sea la razón, el sólo hecho de que usted piense en hacer un plan para que ella no se vaya declarará de manera inequívoca que algo en usted dejó de coincidir con sus expectativas y que es posible que ella esté explorando el mercado para conseguir a alguien que sí lo haga, pues, si usted hubiese mantenido el comportamiento, la actitud y las condiciones que hicieron posible que ella se enamorara de usted, o los hubiese incrementado, difícilmente usted estaría ahora pensando en cómo retenerla y evitar que se vaya.

Está bien, usted podría decir que es un ejemplo muy particular y que es distinto cuando se trata de trabajo, y, aunque tal afirmación no es cierta,
probemos con el segundo ejercicio a ver si esos argumentos aún persisten:


2. Suponga por un momento que su empresa representa a un país prospero, libre y prometedor, escoja cualquiera que conozca, ¿se imagina a las personas comprando boletos o buscando cualquier medio posible para salir huyendo de él?... ¡No! Pues nadie, en su sano juicio, desearía salir para no volver jamás de un paraíso y probar suerte en otros escenarios, salvo que ello represente vivir en mejores condiciones que las que ya posee. Ahora bien, ¿usted conoce algún país prospero, libre y prometedor que tenga campañas para que sus pobladores se mantengan habitándolo?... ¡No! En todo caso, esos países poseen anuncios publicitarios para mostrar lo excelente que es la vida en ellos y al hacerlo procuran atraer personas que deseen trabajar para que ese país sea aún más prospero; no hay lugar a duda, es precisamente en los países donde el futuro parece muy poco prometedor, donde las condiciones de vida no son las ideales y en donde las oportunidades escasean que las emigraciones son constantes, ya sean legales o no.

Bueno, por lo que puede observarse, lo que ocurre con los países industrializados, ricos y seguros encaja perfectamente para las empresas, ¿o no?

Por lo tanto hay que redefinir la visión que poseemos de las organizaciones y abrir nuestras mentes a lo que realmente nos conviene comprender. Veamos.

Se dice que las mejores empresas son las que valoran a su personal y, en verdad, es al contrario: las mejores empresas son aquellas en donde el personal valora a la mucho organización, y lo hace justamente porque consigue en ella lo que espera, desea y sueña, que no es otra cosa que un lugar donde crecer y establecerse, desarrollarse y alcanzar sus metas. Y es que valorar al personal no debe ser una característica aislada y digna de mostrarse como una ventaja comparativa, ya que al hacerlo pareciera que se trata de un adendum que han decidido poseer y eso no es así. Valorar al talento humano debe ser una condición sine qua non que ha de existir en todas las empresas, que debe ser parte de sus bases fundacionales. Debemos estar claros, lo lógico y natural es que la empresa valore a su gente, pues hacerlo no es opcional.

La lección es simple: si su empresa posee las condiciones adecuadas en cuanto a beneficios socioeconómicos, crecimiento personal y profesional, buen clima organizacional, adecuadas y cómodas instalaciones, un correcto estilo de dirección y gestión, flexibilidad e interés por hacer del trabajo una experiencia grata y satisfactoria… ¿piensa usted que tendría que dedicar tiempo a idear planes para que su gente se quede en ella?... ¡No! Por el contrario le sobrarán solicitudes para formar parte de su compañía.

El verdadero plan de retención del talento humano debe estar tácito en la visión, misión y objetivos de la empresa, en las políticas y normas que en ella existen, en la manera de gestionar al talento y hacerlo partícipe del logro y éxito de la compañía; debe estar en la forma en que se concibe el trabajo y los procesos que lo integran y la manera en que se sientan cómodos quienes lo hacen posible, se sientan respetados, escuchados e identificados con sus deberes y derechos.

De lo contrario la gente se irá; no importa cuánto usted haga, cuánto planifique, porque todo ese esfuerzo individual que realice poco o nada agregará a la expectativa real de quien desea ver en la empresa un medio para lograr sus objetivos individuales y personales sin menoscabo de los que la organización posee.

Sí, así es, justamente cuando los planes de retención del talento humano comienzan a ser un punto en la agenda de la empresa ha sido diagnosticada como “poco atractiva y competitiva” y en ese caso los especialistas y la experiencia recomiendan “una breve permanencia en sus filas”.

Cuando lo anterior ocurra, no examine qué le falta al plan de retención del talento humano que posee o no empiece a preguntarse qué deberá poseer el plan que imagina implementar, eso no le servirá de nada, lo que debe hacer es examinar las condiciones de trabajo, el estilo de su gerencia, la flexibilidad y pertinencia de sus normas y políticas, sus beneficios socioeconómicos, la relación remuneración-valor agregado y las oportunidades reales que ofrece a las expectativas individuales de su gente y todo cuanto lo haga poco atractivo; sólo cambiando eso para mejor, de manera genuina y no coyuntural, es que usted podrá seguir disfrutando de la mejor gente, del mejor talento y, al hacerlo, su empresa será cada vez mejor.

Adicionalmente es importante destacar que es completamente utópico pensar que un plan de retención del talento humano puede revertir, evitar o controlar la fuga de personal idóneo; una vez que se ha roto el vinculo empresa-empleado es muy difícil lograrlo con promesas y propuestas, en primer lugar porque las mismas suelen llegar post-morten y quien las recibe se pregunta por qué ahora las escucha y no antes de tomar la decisión de partir; en segundo lugar ponen de manifiesto una escasa sino nula valoración y conocimiento del personal que se contrata, pues de conocerlo y valorarlo se le habría desplegado un abanico de posibilidades retadoras, promisorias y tan atractivo que la idea de abandonarlo sería, en todo caso, la última en ser considerada.

Por supuesto, no es descartable que la empresa posea una línea para crear oportunidades e incrementar el interés de su talento humano en ella y en lo que hace, pero tal línea mal podría orientarse a “retenerlo” pues serán los elementos de coincidencia, satisfacción e identificación lo que harán posible que los lazos entre la organización y su gente se hagan cada vez más fuertes, de ser así, quedarse será la decisión más lógica, no una de las opciones a escoger.

Artículo de opinión de Félix Socorro publicado en la siguiente dirección de internet:

http://www.degerencia.com/articulo/planes-para-retener-al-talento-humano-tan-mal-esta-su-empresa_

sábado, 19 de febrero de 2011

CÓMO EVITAR LA FUGA DE LOS MEJORES EMPLEADOS

Noticia enviada por Teresa Ruiz Galán


La retención de los mejores empleados es una de las prioridades fundamentales para las organizaciones de hoy. Si perdemos a la gente crítica e importante, seguramente esta tónica se extenderá al resto del talento. Conseguir un equipo humano con la mayor profesionalidad, altamente motivado y comprometido con los objetivos de la empresa es tarea primordial de las organizaciones que no quieran perder competitividad.


Existe un perfil de empleado muy habitual al que hay que prestar una atención especial. Se trata del que posiblemente no vaya a dejar mañana mismo o quizá en unos meses la empresa, pero está constantemente indagando en las ofertas de empleo, dejando curriculums y esperando una mejor oportunidad laboral. Son los que ni están motivados, ni se consideran lo suficientemente valorados, ni se identifican con sus actuales empresas, pero son por el contrario, los que forman parte del grupo que consideramos de ‘élite’. Esto representa un auténtico riesgo, ya que estos empleados con edades comprendidas entre los 30 y 45 años, poseen una alta empleabilidad y además son los que potencialmente liderarán nuestra organización.
Lamentablemente, la dirección no es consciente de esta realidad hasta que ya es demasiado tarde, porque no se ha molestado en averiguar ni conocer las necesidades, intereses y preocupaciones de cada uno de ellos. Por esto, las empresas deben plantearse seriamente el realizar un esfuerzo importante para mantener a sus mejores empleados más que satisfechos. Es hora de trabajar duro y tratar de retener a los que realmente merecen la pena, porque de otro modo, la competencia lo hará por nosotros.
No podemos permitirnos el lujo de tener personas insatisfechas en su trabajo, ya que la insatisfacción de los empleados redunda directamente en la cuenta de resultados. La empresa debe cumplir con las necesidades específicas de cada trabajador, siendo los directivos los que tienen que demostrar buenas dosis de humanidad e inteligencia emocional. Está comprobado que, un empleado motivado, con una actitud positiva en su trabajo y comprometido con lo que hace, está menos predispuesto a abandonar la empresa, porque su vinculación con ella es mayor. Al igual que ocurre con los clientes de una empresa, es mucho más costoso seleccionar y formar nuevos candidatos que retener a los empleados actuales. Hay incluso clientes que son verdaderamente fieles al empleado, los cuales, a su vez, se convierten en compradores leales y actúan como embajadores de la empresa. Lo peor es cuando estos clientes, no tienen ningún inconveniente en seguir al empleado si éste cambia de empresa.

El salario emocional

Aunque el sueldo y los beneficios monetarios son importantes, los empleados valoran cada vez más los beneficios no monetarios. Éstos hacen la vida del empleado mejor y más cómoda y la empresa debe ser creativa en la forma de encontrar soluciones de este tipo, cuyo objetivo sea su retención y fidelización.
Pagar por encima de la media, no es tan importante como potenciar los beneficios sociales, que se centran en la conciliación de la vida laboral y personal, la flexibilidad, la calidad de vida o que la organización practique los valores que predica. En la actualidad, un trabajo se considera algo más que un lugar donde ganar dinero y más que una serie de tareas a realizar.
El sueldo ya no es lo más importante, y lo que denominamos como salario emocional viene a ser un factor clave en la satisfacción del empleado. Mientras que un sueldo puede ser mejorado por la competencia, el factor emocional es lo que realmente lo diferencia y el que consigue que los empleados sean leales a la misma. Uno de los grandes desafíos de las empresas es conseguir despertar el compromiso de su gente y ver qué es lo que motiva realmente a cada uno.
Diversos estudios al respecto han constatado los diferentes factores que más influyen en la motivación del empleado, al margen de una retribución justa y al nivel que el ofrecido por otras empresas del mismo sector, pudiendo citar como más importantes los siguientes:
la formación ofrecida por la empresa, el conocimiento de lo que se espera de él cada día, la calidad de la relación directa con su superior inmediato, el poder expresar sus ideas y sugerencias, actuar y contribuir en otras áreas de la empresa, oportunidades de ascenso y promoción, retos profesionales, ambiente laboral agradable, flexibilidad, libertad, seguridad, equidad entre el resto de compañeros, planificación de la carrera profesional, conocimiento de sus logros por parte de la dirección y el considerarse recompensado, reconocido y apreciado.
Motivar y estimular constantemente y de manera creativa a los mejores empleados debe ser lo habitual para así cuidar y aumentar día a día su compromiso con la empresa. Y se debe hacer, atendiendo a las diferentes necesidades de cada empleado, para suministrarle el beneficio adecuado a través de una verdadera creación de valor. El reto consiste en la creación de experiencias innovadoras para la satisfacción y retención de los empleados.

La relación

La relación con el empleado, además, es la variable que diferencia entre unas organizaciones y otras. Como dicen James C. Collins y Jerry I. Porras, ‘Una ideología clara y bien expresada, atrae a la empresa a personas cuyos valores personales son compatibles con los valores centrales de la misma. Y a la inversa; repele a aquellos cuyos valores personales son incompatibles’. Es necesario fomentar una relación fluida y especial entre el empleado y su superior directo, ya que esta relación es la que realmente sopesará su permanencia futura en su lugar de trabajo. El trabajo de un directivo o superior será identificar esas áreas en las que sus empleados son más creativos, más productivos y donde se sientan más satisfechos; para luego buscar la forma de darles autonomía y hacer que puedan concretar sus ideas en esas áreas.Esto se realiza dialogando, comunicándonos sin prejuicios y estableciendo claramente qué pretende conseguir cada una de ellas a nivel individual, y si estas metas u objetivos se pueden sincronizar a nivel grupal. Es muy importante potenciar la participación de todos los componentes a fin de fomentar una dinámica más favorecedora en la comunicación interna, movilizar la creatividad y el esfuerzo mental para, con ello, conseguir la solución de problemas y a su vez, hacerles sentir que son parte importante de la empresa.

El reconocimiento

Reconocer el comportamiento y desempeño de los empleados se traduce en efectos tangibles y positivos al ampliar los niveles de satisfacción y retención, así como al mejorar la rentabilidad y productividad de la organización a todos los niveles y a un bajo coste.
La gente que se siente apreciada posee una actitud positiva, mayor confianza en sí misma y habilidad por contribuir y colaborar. Los que poseen la suficiente autoestima, son potencialmente los mejores empleados. Si logramos satisfacer de este modo a nuestros empleados, crearemos un entorno vital, agradable, motivador y enérgico para triunfar y destacar en el mercado. Si incorporamos el reconocimiento como base de nuestra cultura de empresa, nos aseguraremos un clima laboral positivo y productivo.
Una organización líder en gestión de personas, será aquella que fomente buenas relaciones, identifique sus necesidades y sea consciente de sus preocupaciones, porque de otro modo sólo conseguirá que ésta quede sustentada por gente mediocre, significando la diferencia entre la supervivencia y la muerte de la empresa.
La gente no es realmente fiel a la empresa; la gente se compromete por cómo se le valora y reconoce su trabajo, por lo que la empresa representa para ellos y por los valores y beneficios emocionales que ésta sea capaz de ofrecerles. Las empresas que realmente tratan a sus empleados como éstos esperan, tienen una gran ventaja competitiva sobre las que no lo hacen. 

Publicada originalmente en la siguiente dirección de internet:


miércoles, 12 de enero de 2011

Ser líder es algo más que llevar galones

Noticia enviada por Fernando Martín Sánchez

Un buen directivo debe ser capaz de construir relaciones e involucrar a los demás

 13/12/2010 ¿Cuáles son los aspectos clave de gestión del cambio? ¿Están nuestros jefes preparados para liderar el cambios? ¿Cómo lograr un liderazgo efectivo del cambio? Con el objetivo de dar respuesta a estas preguntas, Sonsoles Escribano, country manager de Right Management España y profesora de Instituto de Empresa, presentó ante una veintena de profesionales de Recursos Humanos el Informe de la Eficacia ante el Cambio “Ready, Get Set...Change!” en el contexto de un exclusivo desayuno-taller.


La investigación, llevada a c`bontre más de 28.000 empleados de empresas de 10 sectores y en 15 países, analiza la correlación existente entre el compromiso, la productividad y los factores claves para implementar y ejecutar el cambio. Impulsar el compromiso de los empleados es un aspecto clave, de hecho fue lo que dio pie a que Right Management, marca experta en gestión del talento y carrera profesional del grupo Manpower, estudiara en profundidad este tema.

El estudio demuestra que los grupos de trabajo altamente comprometidos son un 50% más productivos, tienen un 56% más de clientes leales y son un 30% más rentables. Uno de los motores más importantes para la gestión del cambio eficaz es la actuación de la alta dirección, y cuando los líderes lo gestionan de manera ineficaz, el 94% de los encuestados reconoció no sentirse comprometido.

Pero, ¿qué quieren las personas de sus líderes en procesos de cambio? La respuesta obtenida en la encuesta fue la siguiente: Que alienten a los colaboradores para que aporten nuevas ideas, las valoren y actúen teniéndolas en cuenta; que sean motores para que los proyectos se realicen completamente; que tengan las habilidades necesarias; que se adapten a un entrono de cambio continuado; que sean flexibles en los procedimientos; y que comuniquen e implementen los cambios.

En un contexto de cambios, Right Management recomienda a los departamentos de Recursos Humanos utilizar herramientas y metodologías que permitan evaluar el nivel de preparación de las personas, desarrollar habilidades en todos los niveles de la organización, crear estructuras organizativas y los puestos que se ajusten a los objetivos, implementar sistemas y procesos de gestión eficaces y, por último, medir el éxito.

El modelo Delta de Eficacia Personal
Tras esta primera parte, en la que Escribano presentó las principales conclusiones del informe, tuvo lugar una breve sesión práctica sobre la gestión de la respuesta personal al cambio. Escribano explicó el modelo Delta de Eficacia de Personal, que está dividido en tres grandes ejes: act`tuv 2C autogestión y gestión de relaciones.

Respecto a la actitud, la country manager de Right Management destacó unas palabras del neurólogo y psiquiatra austriaco Viktor E. Frankl: “Estoy convencido de que la vida es un 10% de los que me ocurre y un 90% cómo reacciono a lo que me ocurre”. En el apartado de autogestión, Escribano apuntó que “los directivos tienen que ser conscientes del impacto que tienen las decisiones que toman y también de sus limitaciones”. Según explicó, la actual crisis ha descubierto un déficit de habilidades y competencias de algunos profesionales, ya que se ven en situaciones nuevas, como comunicar despidos, etc.; y les faltan habilidades que ni siquiera sabían que no tenían, por eso es tan importante conocerse a uno mismo. Por último, en la gestión de relaciones, subrayó que ser líder es algo más que llevar galones: “Un buen directivo debe ser capaz de construir relaciones e involucrar a los demás”.

El grupo de invitados trabajó a través de un pre-work basado en la herramienta Change Efectiveness, la cual había sido completada previamente online por cada uno de los participantes, que recibieron un informe individual sobre su eficacia personal ante el cambio. Asimismo, tuvieron la oportunidad de contactar con otros profesionales de recursos humanos y compartir retos, preocupaciones y mejores prácticas.
 Publicada originalmente en la siguiente dirección de internet:
 

 

jueves, 6 de enero de 2011

Revolución en la gestión del talento

Noticia enviada por Geraldine Colin


Uno de los grandes retos a los que se enfrenta el modelo tradicional de empresa, así como sus gabinetes de recursos humanos, especialmente en tiempos de crisis, es no solo la detección del talento entre sus ejecutivos, sino cómo retenerlos. Para ello, las nuevas tendencias preconizan la personalización de los planes de carrera de sus directivos y empleados, esto es, la gestión individualizada, considerando como valor central su talento y posterior desarrollo.

Según los expertos, la personalización de la gestión del talento puede generar importantes resultados, tales como una fuerza laboral más comprometida y satisfecha, un menor índice de rotación y una mayor capacidad para atraer a las "estrellas" de la fuerza laboral.

"La personalización nace del convencimiento de lograr más con menos, en el sentido de desarrollar al máximo el rendimiento y la productividad de empleados y directivos. Es un error tratar a los profesionales como si fueran todos iguales, dado que poseen capacidades, necesidades de carrera y formas de aprender diferentes", afirma David Smith, director ejecutivo del área de Talent & Organization Performance de Accenture y coautor, junto a Susan Cantrell, del libro Gestión individualizada de personas (Workforce of one). La época del "café para todos" ha tocado fondo y así lo han entendido compañías multinacionales líderes como Microsoft, Google y Procter & Gamble en Estados Unidos, continúa.

A través de la individualización se pretende hacer un traje a la medida para cada empleado, diseñado para encontrar sus motivaciones y potenciarlas y ahondar en cada estilo de trabajo. "La gestión personalizada en los considerados talentos o colectivos de alto potencial se está aplicando hace algún tiempo, lo que ocurre es que ahora está en auge", explica Pilar Jericó, socia de Innopersonas, escritora y experta en gestión del talento. "A pesar de los momentos difíciles que estamos viviendo, el talento sigue siendo una prioridad estratégica, y más en épocas de crisis. Para detectarlo existen diferentes variables, dependiendo de la cultura de cada empresa. Son fundamentales los resultados que obtenga el directivo, que proyecte mayor recorrido en su trayectoria, es decir, que en potencia pueda obtener mayores resultados a futuro y, muy importante y definitivo, que sus valores estén alineados con los de la compañía. En esta línea destaca Banesto con su programa modélico GPS", añade Jericó.

"El GPS Profesional Banesto (Guía de Progresión Profesional Sostenible) es una evolución de los planes de carrera tradicionales, adaptados al actual entorno sociolaboral, que contempla la flexibilidad como norma; una creciente focalización en fórmulas de desarrollo profesional "a medida", así como diferentes expectativas sobre el tiempo de permanencia. Se abandona el concepto de "carrera para toda la vida" a favor de planes de desarrollo individuales a corto y medio plazo", señala Miguel Sanz, director general de recursos humanos de Banesto.

David Smith explica las cuatro fases para llegar a esta gestión individualizada de personas. La primera es "segmentar la fuerza laboral en función de las preferencias, el valor que aporta a la empresa, su puesto o la generación a la que pertenece para adaptar la gestión de personal a las características de cada grupo. La segunda, ofrecer opciones modulares, es decir, que las empresas ofrezcan una lista preestablecida de opciones para que los empleados puedan personalizar su experiencia laboral". Después, continúa, hay que definir unas reglas amplias y sencillas que los trabajadores o directivos puedan interpretar de muchas formas diferentes. La empresa Best Buy tiene una máxima, obtener resultados. Así, esta empresa de distribución minorista permite al 60% de los 4.000 empleados que trabajan en sus oficinas centrales definir cuándo y dónde desean trabajar, siempre que completen su trabajo.

Finalmente, "la cuarta fase sería fomentar la personalización por parte de los empleados, que sean ellos mismos quienes definan y creen sus propias prácticas de gestión de personas al margen de los límites, opciones o políticas definidas centralmente y dirigidas a satisfacer las necesidades de determinados segmentos de la plantilla", concluye Smith.

Francisco Puertas, socio de Accenture, manifiesta que "las grandes empresas españolas están preparadas y son lo suficientemente maduras como para asumir estos cambios en sus políticas de personal. Sobre todo en las orientadas al directivo nacional, cuyo perfil de alto rendimiento y calidad, trabajo duro y gran conocimiento del negocio le convierte en líder potencial de la fuerza laboral".

Banesto cuenta con un modelo de gestión del talento apoyado en los gestores de recursos humanos, que están repartidos por todo el territorio nacional y dan servicio a agrupaciones de empleados bajo un modelo de servicio personalizado, entendiendo al empleado como cliente interno, explica Miguel Sanz. "Diferenciamos a los empleados en distintos segmentos (directivos, alto potencial, nuevas incorporaciones, desarrollo profesional, etcétera) y establecemos distintos niveles de servicio para ellos. Hemos diseñado un mapa del talento para identificar a las personas que son capaces de suceder de forma inmediata a las que hoy están ocupando los puestos críticos de la organización", agrega.

Y es que "la gestión del talento tiene que ser un elemento prioritario en nuestras organizaciones, promoviendo el conocimiento mutuo (empresa-profesionales) y el trabajo en equipo", afirma el director de recursos humanos de Grupo Iberdrola, Ramón Castresana. Para ello, la personalización en la gestión del talento es un pilar fundamental, indica. "Esta gestión tiene que ser eficaz, para conseguir profesionales eficientes y productivos. Se trata de buscar la excelencia en las competencias individuales, de acuerdo a las necesidades operativas. Estas prácticas garantizan el desarrollo y la administración del potencial de las personas: de lo que saben hacer y de lo que podrían hacer", concluye.
Obtenido de la siguiente dirección de internet:
http://www.psicologosorganizacionales.com/2010/11/revolucion-en-la-gestion-del-talento.html

miércoles, 5 de enero de 2011

Menos del 15% de las empresas utilizan las herramientas 2.0

Noticia enviada por F. Javier Borja Gil


La consultora Adecco Training ha realizado una encuesta entre más de 600 directores de RRHH y Formación para conocer cuál es la situación actual del área de Formación en las compañías españolas. Una de las conclusiones a las que llegó es que menos del quince por ciento de las empresas utilizan las herramientas 2.0.

En una nota de prensa, Adecco Training informó de que el 64,1 por ciento de las empresas afirmó no haberse visto afectada por recortes en el presupuesto de formación. Esto demuestra que la inversión en la capacitación y el desarrollo del talento sigue siendo una prioridad básica en las organizaciones.

Según el director Nacional de Adecco Training, David Herranz, "los departamentos de Formación y Recursos Humanos han hecho sus deberes y las Direcciones ya son conscientes de que no es recomendable reducir costes a corto plazo para afrontar problemas de competitividad a medio plazo. Invertir en formación es invertir en desarrollo de talento y del negocio, y es la llave para la atracción y retención de éste".

Y es que el 82,4 por ciento de las empresas encuestadas afirmó contar con un plan de formación anual. Por tamaño, las compañías con mayor número de empleados son las que, casi en su totalidad, cuentan con dicho plan de formación, frente a las pequeñas y medianas empresas, en las que el porcentaje es ligeramente inferior al 65 por ciento.

En torno a la mitad de las empresas encuestadas afirmó que la coyuntura económica de los últimos meses no ha afectado al presupuesto anual de formación, que no ha sufrido cambios respecto al ejercicio anterior. El recorte en el presupuesto sólo ha afectado a un tercio de las empresas encuestadas, mientras que un porcentaje superior al trece por ciento ha visto cómo ese presupuesto ha aumentado.

Los sectores con un mayor recorte, en términos porcentuales, son precisamente aquellos que en los últimos años han liderado la inversión en formación, tales como las empresas TIC, las del sector energético y las pertenecientes al sector bancario y asegurador, que siguen aún así siendo los sectores con mayor esfuerzo inversor en el área formativa.

Por tamaño, el número de empresas de más de 1.500 empleados que han visto modificado su presupuesto es superior a la media, siendo estas organizaciones las que más han aumentado su inversión respecto al año anterior.

De esto se concluye que la reducción del número de acciones formativas así como la mayor atención a los costes de las formaciones han sido las primeras medidas adoptadas ante las situaciones de recorte presupuestario. Sin embargo, cabe desatacar que empiezan a tomar protagonismo otras medidas más novedosas en búsqueda de contener los gastos, sin eliminar la formación.

En los últimos años, las empresas están concediendo un mayor protagonismo al aprendizaje informal, están introduciendo las herramientas 2.0 y se dibuja una tendencia clara hacia la reducción de horas en aula para combinar ésta metodología con el e-learning (y por tanto, reducir el coste).

EL RETO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS

En la actualidad, el uso de estas herramientas 2.0 son más un futuro que un presente, ya que sólo el quince por ciento de las empresas encuestadas afirmó estar empleándolas de una forma estratégica en sus planes de formación. El perfil de estas empresas es principalmente el de una multinacional a la vanguardia del uso de las nuevas tecnologías en todas las áreas, y por supuesto, también en la de la formación.

Sin embargo, las previsiones muestran una tendencia clara por las 2.0 como aliado perfecto de la formación en un futuro. Así lo afirmó el ochenta por ciento de los encuestados, que manifestó que las nuevas tecnologías contarán con una muy alta o alta importancia en esta área.

En este sentido, David Herranz destacó que "las empresas líderes ya están empleando las herramientas 2.0 a través de grandes proyectos innovadores. Pero no sólo ellos, si no que cada vez más empresas medianas se apuntan a esta transformación, acelerada probablemente por la crisis económica. Es precisamente ahora cuando hay que rentabilizar al máximo los activos con los que se cuenta para ayudar a mejorar los resultados, y en este caso, el e-learning es más operativo y supone un gran ahorro de tiempo y dinero, que puede ir destinado a otras actividades formativas".

FORMACIÓN PARA TODA LA PLANTILLA

Más del noventa por ciento de las empresas encuestadas tiene en cuenta a los distintos colectivos que forman parte de su plantilla a la hora de planificar su formación. Si bien existe una clara diferencia entre el porcentaje de presupuesto invertido por departamento y colectivo: los departamentos de operaciones, comercial y producción/distribución son los más beneficiados en la asignación de recursos.

Esta situación es especialmente significativa en sectores como el bancario, el energético y las TIC, donde más del sesenta por ciento de sus presupuestos se invierten en el área comercial/operaciones, el departamento de producción o el área técnica, respectivamente.

En cuanto a los contenidos que tendrán mayor protagonismo en los planes de formación futuros en las empresas y orden de preferencia, el 23,9 por ciento de las empresas destacó los dirigidos a las habilidades directivas.

Otro de los focos principales de la formación de las empresas estará en las habilidades comerciales. Un 16,3 por ciento de las empresas destinarán su inversión a estos contenidos, ya que el aumento de las ventas es uno de los objetivos empresariales en la actualidad. También la formación técnica-industrial (18,7%), la prevención en riesgos laborales (11,8%) y los idiomas (10,6%) acapararán un importante protagonismo en los planes de formación de las empresas españolas en los próximos meses.

LAS METODOLOGÍAS PROTAGONISTAS

La metodología presencial en aula-taller sigue siendo la principal protagonista, aunque cada vez cede más espacio a la combinación con e-learning y otros medios. La formación informal, a pesar de estar en la vanguardia de las revistas de recursos humanos todavía no ha llegado a consolidarse dentro de los planes de formación de las empresas encuestadas.

En concreto, el 96,5 por ciento de las empresas encuestadas afirmó que la metodología presencial es una de las modalidades más utilizadas, destinando de media cerca de un ochenta por ciento de su presupuesto de formación a la misma.

Frente a ella, las metodologías no presenciales, de manera aislada o combinadas con la presencial, continúan registrando una evolución creciente en los últimos años, tanto en número de acciones como en su porcentaje de inversión.

Así, en la era de las metodologías 2.0, el e-learning empieza a ganarle terreno al taller en aula y se posiciona como la segunda metodología más habitual a la que recurren el 51,64 por ciento de las empresas encuestadas, con una inversión media del 24,63 por ciento del presupuesto total de formación.

La metodología experiencial está presente en el 21,76 por ciento de los planes de formación de las empresas consultadas, aunque la inversión media para este tipo de metodología es inferior que para el resto, situándose en el quince por ciento. De nuevo, es el sector bancario el que realiza un mayor grado de implantación (un 40% de las empresas de este sector).

Por el contrario, el coaching, también minoritario en los planes de formación (18,65% de encuestados), suele recibir una inversión media superior que las actividades experienciales.

Por último, las modalidades blended, que combinan dos o varias de las anteriores metodologías, es utilizado por más del 19 por ciento de las empresas encuestadas, con una inversión media del veinte por ciento del presupuesto de formación.

EXTERNALIZACIÓN DE LA FORMACIÓN

En este apartado, cerca del 93 por ciento de las empresas encuestadas externaliza la impartición de parte (70,47%) o todo su plan de formación (22,45%).

Este elevado grado de externalización de la impartición de la formación por parte de las empresas es muy destacable, y demuestra la elevada profesionalización y calidad de servicio que las consultoras de formación han adquirido en los últimos años. Los aspectos más valorados a la hora de elegir un proveedor de formación son la calidad de los contenidos que éste ofrece, según el 27 por ciento de los encuestados, así como la flexibilidad en el diseño de programas y el conocimiento y experiencia sectoriales, para el veinte por ciento y 18 por ciento, respectivamente.

 Noticia publicada por Gloria Pajuelo en la siguiente dirección de internet:

martes, 4 de enero de 2011

La gestión del talentos en las pymes

Noticia enviada por Tenesoya Rodriguez Perez

En el contexto actual de incertidumbre, donde ninguna empresa puede permitirse el lujo de prescindir un ápice del talento con el que ya cuenta, en el que se requiere que todas las personas den lo mejor de sí mismas, generen iniciativas y colaboren en equipo, se ha desarrollado el proyecto “Gestión del Talento en las PYMES”.
Ha sido un trabajo duro, pero sumamente enriquecedor. InnoPersonas y Gestiona hemos disfrutado al máximo, de la posibilidad de impactar directamente, en los procesos de Recursos Humanos de las pequeñas y medianas empresas que han participado en el proyecto. Nos hemos encontrado entusiasmo, gente encantadora, muchas ganas de cambiar a nuevas formas de hacer, flexibilidad, apertura y sobre todo a excelentes profesionales!!
Las PYMES seleccionadas, de las Comunidades Autónomas de Galicia, Principado de Asturias, Castilla y León y Madrid han estado apoyadas por las organizaciones empresariales de esas comunidades (FADE, CECALE, CEG y CEIM) y han contado con la cofinanciación del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), en el marco del Programa InnoEmpresa.
El proyecto, que perseguía que las empresas profesionalizaran su gestión, reforzaran el liderazgo e impulsaran la innovación. Ha contado con las siguientes fases:
  1. Diagnóstico de las variables clave de las PYMES en la gestión del talento (participación de todos los trabajadores de las empresas). Para el diseño de la Herramienta de Diagnóstico se tuvieron en cuenta factores de Innovación y Desarrollo del Talento tales como: diversidad, co-creación, colaboración y horizontalidad, participación, transparencia, autogestión/flexibilidad, libertad, reconocimientos y orientación hacia la innovación; Políticas de atracción y desarrollo del talento, Compromiso en el trabajo y Motivación personal. El cuestionario constó de 25 preguntas, a valorar en una escala que evitaba posiciones intermedias. Los resultados agregados de las 18 empresas participantes en el piloto fueron (puntuaciones sobre 10):
  2. Factores Impulsores del Talento: Liderazgo (6,81), Clima (6,91), Cultura (6,93), Estrategia/Innovación (6,88) - Factores Estructurales del Talento: Retribución (5,14) y Organización/Sistemas de Relaciones (5,74)
  3. Taller de Gestión del Talento, identificación de oportunidades de innovación con los miembros del comité de dirección y Análisis de viabilidad de las iniciativas de innovación surgidas. Se trasladaron a las PYMES las mejores prácticas identificadas en el proyecto,  y se abordaron contenidos eminentemente prácticos como: ¿Por qué gestión del talento?, análisis de la diversidad del Equipo, el talento en el mundo de la empresa: quiero/puedo/acción; facilitadores, inhibidores y potenciadores del talento; emociones individuales y colectivas, cualidades del talento actual, análisis del diagnóstico de la empresa… También trabajamos la visión de futuro, los comportamientos observables en Gestión del Talento, del talento individual al talento del equipo etc. Todos los Talleres fueron altamente participativos y muy útiles.
  4. Acompañamiento en el Proceso, a través de sesiones de Counselling y de una Plataforma Colaborativa: la información obtenida de los cuestionarios y talleres, permitió orientar los procesos de counselling (tres sesiones en total, en la mayor parte de los casos, una presencial y dos telefónicas) cuyo objetivo se centró en la ayuda individualizada para reforzar el cambio de hábitos, asentar lo aprendido en los talleres y revisar los planes de acción.
En el marco del proyecto se ha desarrollado una Plataforma colaborativa 2.0: comunidad de mejores prácticas. Todos los usuarios dispusieron de Blog, In-mail en la comunidad, Perfiles Personales, posibilidad de participar en foros y grupos de discusión, crear sus propios debates, subir y gestionar documentos y gestionar su red social.
InnoPersonas ha ido dinamizando la plataforma, durante la vida del proyecto, colgando artículos, y todo tipo de información relevante sobre Gestión del Talento para los usuarios de la misma.

Artículo de opinión de Pilar Jericó publicado originalmente en la siguiente dirección de internet:

http://www.pilarjerico.com/la-gestion-del-talento-en-las-pymes

lunes, 3 de enero de 2011

¿SE PRACTICA LA MERITOCRACIA?

Noticia enviada por Manuel Cano del Río

 
Cada vez existe una sensación generalizada que vivimos en una sociedad dominada por los lobbies y el nepotismo y no sólo en la esfera pública o de la Administración. Es un germen que cada vez se está contagiando en el sector privado con una intensidad manifiesta en los últimos años.
Cada vez se hace más necesario recuperar el compromiso con la “meritocracia” en las empresas y empezar a prescindir de los compromisos personales que al final no resultan en absoluto beneficiosos. Con esto no quiero dar a entender que se tenga que dejar de contemplar una opción porque resulte ser un amigo o un hijo de un conocido, lo que se debe de hacer es actuar con objetividad.
Esto no es algo que solo ocurra cuando se contrata a alguien. En la actividad de una organización es imprescindible realizar una evaluación continua de todos los componentes de la misma, evaluar sus méritos, con independencia de la jerarquía. Se suele caer en la tentación de recompensar a todos aquellos que basan su relación en los panegíricos o que consideramos como buenos empleados porque no producen ninguna distorsión en el equilibrio de la organización porque asumen con total docilidad lo que se les propone.
Hay que ser exigentes con todos quienes componen la organización y recelar de todos aquellos que asienten y no discrepan de nada de lo que se les propone y menos aún recompensarlo y reconocerlo como un mérito. Esta actitud manifiesta poca implicación y compromiso con la empresa. Es infinitamente mejor que alguien discrepe y haga propuestas, porque como mínimo muestra implicación, que aquel que asume todo lo que se le propone sin más.

Fuente original en internet:

Política retributiva flexible y RSC interna en la PYME

Noticia enviada por Ana Maria Terrón Verdugo

La optimización de la gestión de la Responsabilidad Social Corporativa Interna apoyada en una cultura corporativa con carácter e identidad innovadora, actualmente, supone una relevante diferenciación y una verdadera ventaja competitiva para aquellas pymes que deciden integrar en sus estrategias, planes y modelos de negocio las referidas políticas sociales de gestión interna.
La Responsabilidad Social Corporativa Interna se conceptúa como la parte de la Responsabilidad Social Corporativa que gestiona de manera social, sostenible, ética, humanista y solidaria los Recursos Humanos de una empresa.
Las pymes que deseen alcanzar la excelencia empresarial, obtener un plus de competitividad, productividad, rentabilidad y, consecuentemente, mejorar la cuenta de resultados, deberán diseñar un Plan de Responsabilidad Social Corporativa Interna, incluido en el Planning de Responsabilidad Social Corporativa Integral o Global y, lógicamente, incorporado en el Plan Estratégico de la empresa.
En la planificación y en el diseño del Plan de Responsabilidad Social Corporativa Interna se fijarán los criterios básicos de reestructuración interna y cambios del organigrama organizacional en cuanto a la gestión de los Recursos Humanos de la pyme para adaptarlos a las nuevas tendencias psicosociales y demandas laborales; se trata de asumir un proceso de renovación que afecta a la gestión de personas y, por supuesto, al objeto de preparar a la empresa para atender las necesidades de una nueva generación que aporta otra concepción de entender el trabajo.
El proceso de cambio en la gestión de los Recursos Humanos de las pymes debe ser enfocado desde una dimensión bilateral, impregnado de un espíritu de aportación mutua entre la empresa y las personas que trabajan en ella.
Las nuevas políticas internas de gestión del capital humano deberán estar encaminadas a garantizar, por parte de las pymes, una mayor calidad de vida laboral y familiar a sus trabajadores y, proporcionalmente, a exigir a los mismos más compromiso, lealtad y eficiencia en el trabajo realizado, todo ello, con el objetivo prioritario y fundamental de lograr mayor competitividad, rentabilidad y productividad para las mismas.
Las pymes que adopten programas internos de gestión sostenible de personas, por mediación de sencillos y económicos programas de marketing y planes de comunicación, debidamente estructurados y perfectamente ejecutados, tanto a nivel externo como internamente, y sepan transmitir este nuevo modelo de gestión de Recursos Humanos, además de potenciar determinados activos intangibles como la imagen y la reputación corporativa, conectarán con una nueva demanda sociolaboral compuesta por personal cualificado, el denominado “talento”, que elegirá a este perfil humanizado de organización como primera opción profesional para trabajar.
La pyme, al ejecutar el mencionado proceso de comunicación, posicionará su marca en relación a determinados valores que marcarán su identidad y cultura corporativa y proyectará un modelo de gestión de los Recursos Humanos moderno y sostenible, el “talento” percibirá a la empresa como “buen empleador” y ésta se asegurará la competitividad que garantiza el poseer la mejor plantilla posible del mercado.
El mencionado posicionamiento de marca social se efectuará en dos direcciones, ante los diferentes stakeholders o grupos de interés y en relación al empleado o “cliente interno”, se atraerá el nuevo talento y se retendrá y desarrollará el existente.
Igualmente, la pyme tendrá que actuar de verdadero nexo de unión y conectar los valores que posee y comunica con los valores del “talento”, esa identificación ayudará a fidelizar, comprometer y alinear al mencionado colectivo formado por profesionales cualificados con el proyecto y la misión de la empresa.
En virtud de lo anteriormente expuesto y en relación con el título del presente artículo, añadiré que el modelo retributivo que adopte la pyme representará uno de los activos más relevantes a considerar en lo referente a la planificación y gestión de las políticas de Responsabilidad Social Corporativa Interna de la misma.
Política retributiva flexible y modelo de retribyción en la PYME
Partiendo de los elementos básicos de retribución a considerar en cualquier política destinada a tal efecto, es decir, el nivel de responsabilidad, el desempeño de la persona, la consecución de resultados y las competencias y, teniendo en cuenta, en la misma medida, otros factores igual de importantes en la retribución como la claridad, la equidad y la competitividad, la adopción de un modelo retributivo concreto responde a diversas variables que cada organización debe definir en función de su estrategia, estructura organizacional, cultura, valores corporativos, cuore business, objetivos, misión, etc.
La pyme, primeramente, al definir su política retributiva, tiene que considerar los siguientes aspectos:
1. Qué quiere o le interesa retribuir en relación a dos elementos clave; El mercado y el valor añadido.
2. La manera en que implantará su modelo de gestión retributiva; para poder implantar con éxito la política retributiva es necesario valorar tres importantes cuestiones:
A.Las herramientas de gestión que se utilizarán para medir cada elemento, es decir, cómo se medirá cada aspecto de retribución.
B. Los conceptos retributivos que se emplearán.
C. El proceso de gestión de la política retributiva, que deberá establecer por quién, cómo y cuándo se producen las decisiones que afectan a las atribuciones de las personas, en relación a los conceptos establecidos y cuál será el proceso de comunicación a cada persona de su retribución y de las razones que conducen a ella.
La pyme, considerando lo presente, de forma progresiva, deberá planificar un modelo de política retributiva dirigido a la individualización y personalización de la retribución, atendiendo a cada caso específicamente y en función del talento, grado de cualificación, nivel de compromiso y, sobre todo, la aportación de “valor diferenciado” que cada profesional proporcione a la empresa.
El mercado de demandantes de empleo ofrece, en estos momentos, escasez de profesionales cualificados y, consiguientemente, son los profesionales dotados de una mayor preparación los que seleccionan la empresa en la que desean trabajar y desarrollarse y no es la empresa la que los elige a ellos, a diferencia de épocas pasadas.
Actualmente, existe una necesidad fundamental por parte de las pymes de diseñar y crear nuevas fórmulas y estructuras de retribución para adaptarlas a una inminente corriente sociolaboral formada por los citados profesionales cualificados.
La retribución variable adquiere mayor protagonismo en la planificación de los paquetes retributivos, es recomendable la imposición de esta forma de retribución en el diseño de las políticas retributivas de las pymes al objeto de flexibilizar los costes salariales e, igualmente, lograr globalizar y conciliar los objetivos de la empresa con los objetivos de las personas que trabajan en ellas y, de esta manera, conseguir metas comunes y unidireccionales.
Los paquetes de compensación deberán adaptarse a la creciente complejidad retributiva actual, con integración de nuevos conceptos de tipo variable, diferido, en especie y asimilando componentes emocionales, laborales y sociales.
Con el objetivo de satisfacer las demandas sociales, profesionales y vitales del personal cualificado y, paralelamente, exigirle mayor grado de eficiencia laboral, es imprescindible personalizar y adecuar al máximo el paquete salarial a cada persona, adecuando las particularidades, características y conceptos retributivos del mismo a la aportación específica de valor del profesional.
Las pymes competitivas ofrecerán ofertas innovadoras y globales de empleo y puestos de trabajo con valor añadido, es decir, paquetes que incluyen salario fijo, aportación variable, en especie, salario emocional, condiciones laborales flexibles y adaptadas a la realidad vital del profesional, calidad de vida laboral y familiar, posibilidades de desarrollo formativo y profesional, alternativas para poder realizarse familiarmente a nivel extralaboral, etcétera.
La tendencia retributiva, también para la pyme, gira en torno al “Modelo de Compensación Total”, con salarios ligados al desempeño y a la consecución de objetivos, paquetes retributivos a medida de las necesidades de los profesionales, integrados por fórmulas de retribución innovadoras con un marcado componente emocional y psicológico, es imprescindible implantar políticas retributivas flexibles y valorar de manera eficaz y justa a cada una de las personas que componen la plantilla de la empresa, diseñando un plan de compensación adaptado al profesional individualmente , no se trata de pagar más sino de pagar mejor.
Plan de política retributiva flexible en la PYME
Para diseñar un correcto Plan de Política Retributiva en la pyme, es necesario estructurar el mismo en base a varios conceptos estratégicos:
1. Productividad, competitividad y rentabilidad
Uno de los más importantes objetivos que la pyme debe perseguir al diseñar la política retributiva es lograr mayor competitividad y productividad, para ello, tal como se expone en párrafos anteriores, debe reclutar e integrar en la plantilla a los mejores profesionales del mercado, subir el nivel de exigencia y eficiencia laboral con respecto a ellos y, recíprocamente, atender sus demandas y necesidades.
Es preciso situar el punto de inflexión en la relación de reciprocidad existente entre profesionales cualificados y empresa, en dar y recibir, en exigir y ser flexibles, en crear un binómio asociativo que se transformará en compromiso, fidelidad e identidad bilateral, se trata de marcar un proyecto empresarial y personal conjunto y perseguir una meta común y de sentido único, sin duda esta estrategia de cercanía y de unión entre capital humano y empresa es más fácil de implantar en la pyme.
El concepto es muy sencillo a nivel teórico, pero no tan fácil de implantar en la práctica; la empresa hace un esfuerzo por mejorar la vida de sus profesionales, asegurándose de transmitir el mensaje corporativo con claridad y el empleado se entrega a un proyecto respecto al cual se siente partícipe, es un acuerdo bilateral, el profesional siente que la empresa le mima y se preocupa por su bienestar a todos los niveles y éste entrega su potencial con la seguridad de estar protegido.
La pyme será más competitiva si aumenta su nivel de productividad y éste vendrá definido, entre otros factores, por la calidad y eficiencia en el trabajo y en la gestión del tiempo del mismo que realicen los profesionales que conforman su plantilla, por lo expuesto, podemos deducir que cuanto más satisfecho se encuentre el trabajador en su puesto de trabajo, mayor grado de productividad y de rentabilidad se apreciará en su desempeño laboral.
En la planificación de la política de retribución de las pymes, es necesario incluir conceptos retributivos personalizados, no solamente de tipo monetario sino también de tipo emocional, los profesionales que trabajan en las mismas tendrán sus facetas vitales cubiertas, por consiguiente, podrán concentrar sus habilidades y competencias con mayor intensidad en el trabajo, despreocupándose de aspectos que son asumidos por la empresa con garantías.
2. Salario emocional
El salario emocional es aquella variable retributiva compuesta por conceptos no económicos, destinados a satisfacer necesidades de tipo personal, familiar y profesional del empleado, al objeto de mejorar de forma global la calidad de vida del mismo y de su entorno.
El salario emocional se asocia con un concepto personalizado de retribución no económica, es decir, con un modelo retributivo diseñado de forma individualizada y a medida de las necesidades específicas de cada profesional, denominado “salario a la carta”.
En cada paquete retributivo global ofertado, enmarcado en un puesto de trabajo definido y una vez determinado el concepto de tipo económico, ajustado al mercado, sector, tipo de empresa, experiencia y cualificación profesional específica, etc, es preciso valorar las necesidades profesionales y extralaborales, de ámbito familiar y personal, en definitiva, relativas a la calidad de vida y bienestar que demande cada trabajador en particular y, en la medida de las posibilidades de cada pyme, diseñar de manera individualizada el citado salario emocional que englobará las mencionadas necesidades.
Se trata, entre otros fines, de involucrar al empleado en la gestión de la pyme al idear un contrato a medida, denominado “contrato psicológico o emocional”, que integre a cada trabajador en el proyecto, estrategia, metas y objetivos de la empresa.
Las ventajas para la pyme que introduzca la retribución emocional en su política retributiva serán importantes, una plantilla que trabaja satisfecha obtiene unos índices de rotación menos elevados, con la consiguiente reducción en gastos relativos a selección, formación y administración, igualmente, presentará un nivel de absentismo, ansiedad, estrés, burnout, depresión y acoso laboral menor, como consecuencia de ello, los empleados contentos con su vida laboral y personal dotarán a la pyme de un plus en productividad, competitividad y rentabilidad.
La retribución emocional actúa como “factor motivador” de los empleados y mejora la opinión que los mismos tienen de la empresa para la que trabajan, no se trata de percibir más salario sino de recibir prestaciones que el trabajador entiende como beneficios más valiosos que una subida de sueldo.
No obstante lo anterior, es importante hacer valer la máxima relativa a la no motivación de la retribución por si misma, pero añadir que si puede producir desmotivación cuando no es gestionada correctamente, la retribución de tipo emocional puede contribuir a la no desmotivación de los profesionales, puesto que, realmente, es un medio de satisfacer las diferentes necesidades de los individuos.
Indudablemente, el salario emocional es una de las herramientas más poderosas de alineación del capital humano con el proyecto empresarial de la pyme, asimismo, se convierte en una fórmula de compromiso vital y profesional para el empleado.
Se impone, por lo tanto, la retribución en especie, también en la pyme, cada vez mas empresas optan por las rentas en especie para retribuir a los empleados que además de no suponer un aumento notable en los costes de las mismas, presentan ventajas físcales para éstos.
El principal motivo que argumenta un profesional cualificado al abandonar una empresa y su puesto de trabajo en ella es la ausencia de salario emocional o la poca adaptación o adecuación del mismo a sus necesidades, por delante de otros factores, es decir, el profesional cualificado exige contraprestaciones emocionales a la empresa para permanecer en ella.
La pyme adaptará los incentivos no dinerarios a las diversas necesidades, específicas y particulares, de cada empleado, personalizando de esta manera la retribución emocional.
Entre los diferentes incentivos no estrictamente económicos del salario emocional que una pyme puede ofrecer a sus empleados, podemos citar los siguientes:
- Planes de Conciliación de la vida profesional y personal.
- Programas, planes o medidas de Igualdad de Oportunidades.
- Planes de carrera personalizados, en la medida de lo posible.
- Oportunidades de promoción, ascenso y desarrollo profesional.
- Programas personalizados de formación técnica y de gestión, modalidad presencial, on line, blended, etc.
- Desarrollo de competencias o habilidades directivas, programas Outdoor, etc.
- Procesos de coaching, mentoring, tutoring, etc.
- Formación en idiomas.
- Políticas de flexibilidad laboral, horarios laborales no coincidentes con horarios escolares, horarios adaptables a primera y última hora, etc.
- Jornada reducida y jornada a tiempo parcial.
- Programas o medidas de apoyo a la maternidad.
- Ayudas para hijos.
- Vales para guarderías.
- Teletrabajo con aportación tecnológica y con control por parte de la empresa.
- Programas de apoyo a familiares dependientes de los empleados.
- Planes de pensiones. ( Retribución diferida ).
- Medidas de recolocación externa e interna o procesos de outplacement e implacement.
- Programas sociales, de voluntariado corporativo, solidarios, etc.
- Manuales internos de buenas prácticas laborales y códigos éticos.
- Actuaciones conducentes a no fijar reuniones a partir de una hora prudente.
- Planes de reconocimiento para profesionales eficientes.
- Sistemas de sugerencias para empleados.
- Canal anónimo de denuncias de malas prácticas o irregularidades.
- Programas personalizados para paliar el estrés laboral.
- Planes de acogida para los trabajadores recién incorporados.
- Tickets para transporte.
- Médico a domicilio, posibilidad de llevar a los hijos al médico en cualquier momento, seguro médico, beneficios médicos, etc.
- Descuentos para gimnasio.
- Servicio de asesoramiento de un profesional nutricionista.
- Clases de yoga, relajación, etc.
- Servicio de peluquería, tintorería, lavandería, etc.
- Servicio de cambio de aceite al coche, servicio de traslado del automóvil al taller, etc.
- Vales para comida, tickets restaurante, etc.
- Medidas para mejorar el clima laboral.
- Sesiones de “brainstorming” para generar nuevas ideas, sesiones para reflexionar, reuniones para aportar soluciones, innovar, etc.
- Programas de fomento de la comunicación en la empresa.
- Ayudas para encontrar vivienda, para encontrar colegio para los niños, etc.
- Beneficios Sociales adecuados al perfil de cada profesional.
- Proyecto empresarial atractivo para el empleado.
- Posibilidad de trabajar rodeado de buenos compañeros y jefes.
- Modelo de liderazgo moderno en la empresa.
Otros incentivos y medidas destinadas a mejorar la calidad de vida laboral y personal de los profesionales, siempre que sean acordes y en consonancia con sus demandas reales.
En definitiva, el “modelo emocional” aporta un enfoque humanista de la política retributiva, que persigue diseñar un puesto de trabajo a medida para cada persona, acercando la empresa al trabajador que, consciente del esfuerzo que realiza la misma por mejorar su calidad de vida, debe corresponder en la misma medida y actuar con igual nivel de exigencia en su desempeño laboral.

3. POLÍTICA RETRIBUTIVA COMO HERRAMIENTA DE GESTIÓN
EMPRESARIAL Y ATRACCIÓN DEL TALENTO
El modelo de retribución que adopte la pyme debe permanecer integrado en la estrategia de la misma y tiene que avanzar en la misma dirección, la política retributiva representa una herramienta que podrá ser gestionada globalmente y a todos los niveles de la estructura organizacional, no exclusivamente por la dirección de Recursos Humanos.
El paquete retributivo debe estar en consonancia con el plan estratégico de la empresa y vincularse al negocio.
Tal como se he expuesto en párrafos precedentes, la pyme puede utilizar la política retributiva como un instrumento de atracción, retención y potenciación del talento, es decir, de captación de los profesionales con mayor cualificación del mercado, si opta por la implantación de sistemas de compensación globales, flexibles, psicológicos o emocionales e individualizados.
La política retributiva en la pyme, de la misma manera, puede actuar como una poderosísima herramienta de marketing y de comunicación en relación a la transmisión del concepto “Employer branding” al denominado “talento” o profesionales cualificados, creando una conexión especial entre los mismos y la empresa, consiguiendo, como consecuencia, configurar una plantilla competitiva.
4. COMPROMISO E IMPLICACIÓN DEL CAPITAL HUMANO
Las pymes que adquieran el compromiso estratégico de implementar políticas retributivas flexibles y a medida de las necesidades de las personas que integran sus plantillas, al objeto de lograr una mejora en la calidad de vida profesional y familiar o personal en las mismas, están en posesión del derecho moral y ético de exigir a sus trabajadores una motivación especial, un rendimiento laboral eficiente, productivo y de calidad, una identificación con los valores y la cultura corporativa total, una absoluta alineación con la estrategia, las metas y los objetivos de la empresa y una verdadera implicación en el proyecto global de la misma.
No se trata de trabajar más sino de trabajar mejor, de realizar el mismo trabajo con una actitud positiva y de implicación en un proyecto atrayente y común.
El trabajador, además de sentirse parte de un equipo y ser consciente de la inversión que ha realizado la empresa en la mejora de su bienestar, puede trabajar con mayor grado de concentración, puesto que, aquellos aspectos emocionales, familiares, profesionales y extralaborales que le preocupan gozan de la cobertura proporcionada por la retribución emocional a medida de sus necesidades.
Se trata de establecer una simbiosis entre empleador y empleados, la pyme proporcionará al profesional lo que necesita y éste, recíprocamente, deberá aportar todo el valor posible a la empresa.
5. POLÍTICA DE COMUNICACIÓN; COMUNICAR EL MODELO RETRIBUTIVO
La pyme debe proceder al diseño de un Plan de Comunicación para dar a conocer su modelo de política retributiva a dos niveles, externa e internamente.
A. Comunicación Interna
La empresa comunicará su política retributiva o su modelo de retribución de dos formas perfectamente diferenciadas y absolutamente definidas ; Primeramente, se transmitirá a la plantilla, conjuntamente, el modelo retributivo de manera precisa y global y, posteriormente, se comunicará la composición de cada paquete retributivo individualizado y personalizado al trabajador a título particular, es importante transmitir, claramente, los diversos conceptos que incluye cada paquete de compensación y en qué consisten los mismos, además del valor que les puede aportar al empleado los mencionados conceptos retributivos.
El empleado debe conocer realmente cuanto gana, cualitativa y cuantitativamente, en salario económico y en retribución emocional.
Es importante aprovechar el feedback de la comunicación del paquete retributivo para saber si las necesidades personales del trabajador están cubiertas por la retribución en especie.
La pyme proporcionará valor al empleado sin generar demasiados costes adicionales, persiguiendo como finalidad adoptar el modelo de compensación total.
B. Comunicación Externa
De igual forma, la pyme, mediante determinadas herramientas de marketing, sencillos planes de comunicación y, sobre todo, con la ayuda de elaborados y sutiles mensajes corporativos dirigidos a los diferentes grupos de interés y a la sociedad en general, transmitirá el modelo retributivo flexible adoptado y los valores que la implantación del mismo conlleva, es decir, comunicará al exterior la imagen de empresa social, ética, solidaria, responsable y comprometida con la Responsabilidad Social Corporativa, dotada de un modelo de gestión de los Recursos Humanos sostenible, que se preocupa por las personas que trabajan en ella y de retribuir a las mismas adecuadamente.
La manera de comunicar al exterior la política retributiva y, alternativa y complementariamente, el modelo de gestión de personas basado en el concepto y el significado de Responsabilidad Social Corporativa Interna es un factor clave en relación al posicionamiento de la marca y a la potenciación de determinados activos intangibles como la reputación y la imagen corporativa.
La pyme, en el mencionado proceso de comunicación, dirigirá sus mensajes a todos los grupos de interés y, especialmente, a un target o público objetivo concreto, “al talento” o profesionales cualificados, al objeto que perciban la empresa como idónea y óptima para trabajar en ella, de esta manera, se podrá conseguir una plantilla competitiva y de primer nivel.
Evidentemente, la pyme, siguiendo estas recomendaciones, también logrará obtener un prestigio institucional como empleador de calidad.
6. ESTRUCTURA DEL PAQUETE RETRIBUTIVO
La política retributiva, en la pyme, se debe planificar y diseñar en función de diversas variables y conceptos de retribución, teniendo en cuenta que cada paquete retributivo o plan de compensación global se dirige, de manera adaptada, individualizada y personalizada, a un perfil profesional y humano con características y necesidades diferentes que demanda una solución retributiva con identidad propia, es decir, se trata de diseñar un paquete retributivo a medida de las necesidades de cada profesional.
La pyme, deberá adaptar su modelo de retribución a la denominada “remuneración a la carta”, partiendo de una dimensión emocional del mismo y, lógicamente, desde el punto de partida representado por una parte económica fija ajustada al mercado.
La meta es lograr un “Modelo de Compensación Total” para la pyme, implicar al profesional en los objetivos de la empresa más allá de la nómina.
Lo realmente relevante es optimizar la estrategia retributiva mediante la implantación de un “Sistema de Retribución Flexible”.
El plan de compensación, por tanto, se estructurará considerando el siguiente esquema :
Parte Retributiva Fija
El mercado se encarga, de forma natural, de determinar la parte fija de la retribución, atendiendo a factores como el tipo de empresa y sector en el que opere la misma, categoría del puesto, cualificación profesional, habilidades y competencias, nivel formativo, experiencia y valor que aporte el candidato, etc.
La pyme debe buscar ventajas competitivas mediante otras vías alternativas al salario fijo, por ejemplo, la retribución en especie y la diferida.
Retribución de tipo Variable
La parte de retribución variable se encuentra relacionada con el volumen de la retribución, está ligada a los resultados de la empresa.
La parte variable se asocia al trabajo por objetivos, la retribución de tipo variable aumentará en proporción a la parte retributiva fija.
La parte variable de la retribución se puede determinar dependiendo de los resultados y en función de los objetivos conseguidos por los profesionales que trabajan en la empresa, consecuentemente, la evaluación del desempeño representa una eficaz fórmula para valorar y estimar dichos objetivos.
La retribución variable se resume, básicamente, en tres reglas:
1. Concreción de objetivos a batir.
2. Medición exacta de resultados.
3. Pacto de Gratificaciones Adicionales cuando haya resultados extraordinarios.
Es imprescindible dirigir la retribución es esta dirección para poder acceder, por ejemplo, a la negociación de bonos y su posterior cobro.
Las pymes competitivas proporcionan, a título de ejemplo, mayores ingresos potenciales a su fuerza de ventas a través de la retribución variable, basada en el desempeño sobre los resultados u objetivos obtenidos, el porcentaje en variable respecto de la compensación total de dicho colectivo puede alcanzar el 40 %.
Se puede distinguir entre sistemas de retribución variable aplicados al corto plazo o retribución a corto y sistemas de retribución variable aplicados al largo plazo o retribución a largo.
Entre los sistemas de retribución variable a corto plazo citaremos a los siguientes; Primas, incentivos, bonos y gratificaciones.
En cuanto a la retribución variable a largo plazo, generalmente, se aplica a directivos, aunque también se puede conceder a técnicos altamente especializados o personal clave para la organización, los más utilizados son las opciones sobre acciones, concesión de acciones y los bonos a largo plazo, aunque este tipo de remuneración se utiliza en las grandes empresas.
La tendencia actual de unir la retribución variable al largo plazo tiene como finalidad fidelizar al profesional cualificado, en el caso de los directivos, persigue actuar como un programa de fidelización de largo recorrido al objeto de mantenerlos en la empresa durante un periodo de tiempo determinado por mediación de variadas estructuras remunerativas.
De igual forma, la elección de la retribución variable a largo plazo para remunerar a los directivos obedece a razones fiscales y, también, relacionadas con la toma de decisiones estratégicas a largo plazo en función de los objetivos de la empresa.
Retribución emocional
Esta fórmula de retribución no dineraria está explicada con anterioridad en el presente artículo.
El paquete retributivo total correspondiente a un directivo, englobando todos los diferentes tipos de remuneración podría estar constituido, a modo de ejemplo, por una parte de retribución fija, parte de retribución variable, retribución en especie, incentivos en forma de acciones, incentivos por trabajos realizados en el extranjero u otro tipo de incentivos, participación en beneficios, planes de previsión social, bonus target, etc.
7. EVALUACIÓN DEL DESEMPEÑO POR COMPETENCIAS Y RETRIBUCIÓN
Podemos definir la Evaluación del Desempeño como una reunión, preparada y planificada con antelación para dotarla de productividad, entre el empleado y el superior directo en la que se realiza una valoración de los objetivos y resultados logrados y un análisis de las competencias, habilidades, capacidades, actitudes y recursos utilizados a tal efecto.
La Evaluación del Desempeño se utiliza como herramienta para evaluar el desarrollo del profesional durante el año, puesto que, suelen realizarse al finalizar el último trimestre.
El profesional, en estas sesiones, además de exponer sus logros y ser evaluado respecto del desempeño realizado, aprovecha para expresar sus demandas, necesidades, preocupaciones e inquietudes en relación a su trabajo, particularmente, y en lo concerniente a la empresa, a nivel general.
La metodología de la reunión está caracterizada, fundamentalmente y al margen de otras herramientas complementarias tipo “cuestionarios”, por un diálogo o proceso comunicativo entre empleado y jefe, durante el mismo, se hace un repaso al ejercicio, se procede al análisis de los logros conseguidos y a planificar los objetivos del ejercicio siguiente, también se valora el potencial del empleado, los aspectos formativos que son necesarios para su desarrollo, plan de carrera, promoción, posibilidades de ascenso, habilidades directivas y competencias de gestión, carencias, fortalezas, puntos fuertes y débiles en relación al desempeño laboral, etc.
Igualmente, en cuanto al aspecto retributivo, la Evaluación del Desempeño también sirve para ajustar el paquete de retribución a las necesidades específicas del profesional.
La conclusión de la evaluación del desempeño en materia retributiva es determinar la compensación del empleado por el desempeño demostrado, es la llamada “Recompensa del Desempeño”, la recompensa puede fijarse en términos de salario financiero o con otras formas de reconocimiento.
Las pymes, cada vez más, están dispuestas a determinar conjuntamente con el trabajador una retribución individual y personalizada, con un importante componente emocional, atendiendo en la composición del paquete retributivo no solamente al aspecto económico sino también al psicológico, es decir, a las demandas en relación a la calidad de vida laboral, personal y del entorno del profesional.
En la Evaluación del Desempeño, se puede proceder a la referida determinación del salario global del trabajador en función de argumentos transparentes y planteamientos sólidos relacionados con el cumplimiento de las expectativas laborales y objetivos marcados, el potencial desarrollado por el profesional y la aportación de valor a la empresa desde su puesto de trabajo, es decir, dependiendo de su desempeño.
El trabajador puede diseñar la composición de su propia retribución flexible, distribuida en metálico y en especie, consensuando la misma con la dirección.
Entre las ventajas de celebrar la Evaluación del Desempeño, además de las referidas en relación a la política retributiva, citaré las siguientes, entre otras ; Fomenta la comunicación entre empleado y jefe, potencia la motivación del profesional evaluado, aliena y alinea al trabajador con los objetivos y estrategia de la pyme e identifica al mismo con los valores corporativos y la cultura organizacional de la empresa. 

Artículo original de Lucio A. Muñoz, Abogado, especialista en el área de Gestión y Desarrollo por Competencias, y en el desarrollo de proyectos de RSC.


 Publicado originalmente en las siguientes direcciones de internet:


http://www.rrhhmagazine.com/articulos.asp?id=855  y    http://www.rrhhmagazine.com/articulos.asp?id=519