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sábado, 5 de marzo de 2011

¿Sabías que existen tres tipos de empleados en las organizaciones y tan sólo uno de ellos es realmente indispensable para su empresa?

Noticia enviada por Elisabeth Villena Castro


RRHH Press. Hasta ahora, cada empresa solía tener en plantilla dos tipos de empleados: Los trabajadores y los directivos. Sin embargo, según Seth Godin, experto en marketing e Internet y autor de numerosos bestsellers sobre ideas, negocios, empresas y liderazgo, hay un tercer tipo de empleado conocido en inglés como “Linchpin”, el eje, el más importante, el indispensable.
Según Godin, el empleado “Linchpin” es aquel que inventa, lidera, conecta a los demás, hace que las cosas sucedan y pone orden en el caos.
El “Linchpin” averigua lo que hay que hacer cuando no existe un libro de instrucciones, ama su trabajo, da lo mejor de sí mismo… y lo hace satisfaciendo a clientes y compañeros.
Para Godin, los “Linchpins” son los ladrillos esenciales de cualquier organización, la pequeña pieza de hardware que evita que una rueda se salga de su eje. No son famosos, pero son fundamentales para la empresa. Además, consiguen los mejores trabajos y la mayor autonomía laboral.
¿Has encontrado un atajo que para otros ha pasado desapercibido? ¿Has descubierto una nueva manera de resolver un conflicto? ¿Has conectado con alguien inalcanzable para los demás? Si la respuesta es afirmativa, según Godin tienes lo que hay que tener para convertirte en indispensable, superando la resistencia que impide a la gente avanzar.
Seth Godin es autor de la obra “Linchpin. Are you Indispensable?” (ISBN-10: 0307705501)

Publicada originalmente en la siguiente dirección de internet:
http://www.rrhhpress.com/index.php?option=com_content&view=article&id=4889:isabias-que-existen-tres-tipos-de-empleados-en-las-organizaciones-y-tan-solo-uno-de-ellos-es-realmente-indispensable-para-su-empresa&catid=29:isabias-que&Itemid=211


viernes, 4 de marzo de 2011

Del recurso, al Factor

Noticia enviada por María del Mar Ventura Latorre


Se puede tener el producto correcto, se puede contar con tecnología avanzada, se puede estar realizando el proceso correcto, y hasta es probable que se pueda tener el personal adecuadamente capacitado, pero, ¿se posee el modelo de interrelaciones humanas adecuado mediante el cual operan el producto, la tecnología, el proceso y la gente?.     Musgrave/Annis


En un paso más para alcanzar la comprensión de la variable "humano" en el desarrollo de las organizaciones, es necesario dar un salto cualitativo en la relación de la organización con su gente, a través de la integración de modernas tecnologías blandas, en un proceso que incorpora trabajar y atender todas las dimensiones de las personas que con-forman, forman con, la organización.
Es necesario redefinir las políticas organizacionales orientadas a sus recursos humanos, hacia una nueva modalidad que se encuadra en asistir, asesorar, orientar, acompañar y ayudar a la persona en su rol laboral, profesional, técnico, hacia un desarrollo que integre sus necesidades y responsabilidad en el ámbito laboral, con sus necesidades y responsabilidad en el ámbito personal y el de las relaciones interpersonales. Resolver problemáticas de carácter, situacional, emocional, cognitivo y conductual, en la búsqueda del desarrollo personal y profesional, desde un fundamento teórico y práctico basado en un enfoque integral.
Rosabeth Moss Kanter, refiriéndose al factor gente como el elemento estratégico del éxito organizacional, afirma lo siguiente: "Hoy se conocen las características generales de la organización del futuro; en cambio, aún falta elaborar el contrato social del futuro, que motivará a la gente para trabajar con ella". Las organizaciones aspiran permanentemente a que su gente posea atribuciones para resolver problemas, tenga iniciativa y haga los esfuerzos necesarios para el cumplimiento de los objetivos y necesidades organizacionales.
En casi todas las empresas la mayoría de su gente pone todo su cuerpo y su mente a disposición del trabajo diario, pero esto no basta para la evolución y el desarrollo sostenido de las organizaciones, dentro del contexto de cambio en el que se desenvuelven. Porque en una sociedad de cambios permanentes donde la incertidumbre es una constante, es muy difícil lograr un compromiso verdadero entre la gente y la organización donde se desempeña. Consecuentemente, podemos afirmar que un verdadero compromiso, necesita algo más que cuerpo y mente.
Integrar las dimensiones que conforman al ser humano facilita que la gente aporte ese "algo más", de manera de poner no solo el cuerpo y la mente, sino también, el alma y el corazón, en una nueva relación de colaboración comprometida, indispensable para que la organización sobresalga.
En la realidad organizacional contemporánea abundan las contradicciones y ellas tienden a confundir. No obstante, se trata de que el liderazgo gerencial logre combinar los elementos aparentemente contradictorios y con ello pueda lograr resultados organizacionales más comprensibles. Los lideres organizacionales trabajan en escenarios de alta competitividad donde quisieran estar siempre preparados. Esto produce, muchas veces, angustia, incongruencias y disonancias entre el pensar, sentir y hacer.
A través de un proceso integrador se genera congruencia, cuerpo - alma - mente - corazón, resultando en un conocimiento individual, grupal y organizacional que transforma la vivencia, y el manejo de la complejidad de los escenarios cambiantes, convirtiendo las paradojas en ventajas, a través de la obtención del compromiso necesario, de una variable "humano" más predecible.
Una gran proporción de los problemas de la eficiencia y la efectividad que se afrontan en la actualidad en las organizaciones, y en la vida personal, está relacionado con dificultades que se presentan en la forma de llevar adelante las relaciones interpersonales. Toda relación humana, profesional, laboral o personal, es una relación comunicacional en la que interactúan cuerpo-alma-mente-corazón.
Las organizaciones son organismos vivos, construidos y operados por y para personas. Hoy ya se sabe que no es sólo a través de la comprensión racional de los asuntos que se logra el cambio; que no es suficiente la mera declaración de que hay que cambiar para que se ejecuten las acciones correspondientes; que no basta un contrato para un óptimo rendimiento.
Generar compromiso en los equipos de trabajo, entusiasmo por el futuro, capacidad de reacción ante las permanentes emergencias y crisis que se presentan en las organizaciones requiere de habilidades en el conocimiento y el manejo emocional y en de los valores y creencias, que el management tradicional en general no ha desarrollado. Fredy Kofman plantea que: "el management es mucho más de lo que generalmente se entiende. Mi percepción es que hay una especie de frontera implícita en esta disciplina que es técnica, la frontera se establece hasta donde llega lo técnico... Creo que hay que ir más allá de esa frontera, darse cuenta de que el management es más que lo que tradicionalmente se entiende, incluye al fenómeno humano y a las interacciones de las personas. No hay empresas sin personas...". Saber los "porque" no implica solucionar los problemas, son simplemente explicaciones.
Para diseñar un proceso de transformación organizacional, desarrollar la habilidad de aprender, mejorar continuamente y enfrentar los desafíos, el activo más importante es la gente, que incluye principalmente, a los equipos gerenciales, a los líderes organizacionales; con el fin de que definan y logren las metas, aumenten la efectividad y realicen sus propios logros, facilitando un mejor desarrollo de sus competencias, mediante un proceso dinámico e integral de crecimiento personal y profesional. Para su efectividad y eficiencia, las necesidades tanto organizacionales como personales deben integrarse en un aprendizaje que coordine armónicamente las cuatro dimensiones primordiales que conforman a las personas.
Todos parecieran estar de acuerdo en que los Recursos Humanos siguen siendo el recurso estratégico por excelencia de toda organización que pretenda dar una respuesta diferencial en el mercado. Pero cierta mirada reduccionista limita el uso del Recurso Humano en función de lo que necesita el negocio, por ello el concepto usado "recurso" que significa: Conjunto de elementos disponibles para resolver una necesidad o llevar a cabo una empresa. Recursos naturales, hidráulicos, forestales, económicos, humanos (1), asimila muchas veces a la variable "humano" a un objeto valioso que trabaja (ej. capital intelectual).
Pero en la realidad del presente, mirando el futuro, es necesario dar un salto cualitativo hacia el concepto "Factor Humano", que quiere decir: Hombre que hace algo (1), devolviendo así el valor de persona humana. Los recursos, entonces, son medios en manos del factor humano, que es quien da sentido a la realidad empresarial.
Esta nueva mirada implica un cambio de paradigma organizacional definido a través de una política orientada en dirección de la responsabilidad social de la organización. Este cambio precisa de "atrevimiento" que es: Determinarse a algún hecho o dicho arriesgado(1) y "coraje", que quiere decir: fuerza, intrepidez del corazón (1). Es un área donde hay que agregar más osadía, en términos de ideas: no estar solamente dependiente de lo que el negocio necesita, sino imaginar, con una mirada integradora y codependiente, lo que el negocio podría necesitar. Así la mirada deja de estar puesta solamente en la administración, la técnica, la normativa, con todo lo que ello implica desde una gestión moderna, más allá, aún, del paradigma de la importancia del conocimiento, como variable que hace la diferencia, para crear un nuevo paradigma ampliado a todas las dimensiones del ser humano: cuerpo-alma-mente-corazón
La gestión del Factor Humano dentro de la organización debe comprometerse en el área de las relaciones humanas interpersonales, siendo la dirección principal de la tarea a desarrollar, la de integrar, alinear y buscar coherencia entre las necesidades de la organización y la de cada uno de sus miembros. Para ello es necesario invertir en la gente.
Existen hoy teorías, técnicas e instrumentos correspondientes a tecnologías blandas (Counseling Psicológico Organizacional), que implican el acompañamiento a las personas o equipos de trabajo a partir de sus necesidades profesionales y personales para el mejor desarrollo de su potencial, desempeño y rendimiento, lo que permite una construcción integrada para la superación de las dificultades y la realización de proyectos y objetivos compartidos. Son procesos que sé interrelacionan e integran entre sí, para construir un despliegue congruente en el desarrollo de los roles profesionales, laborales y personales.
Estas metodologías facilitan a las personas dentro de la organización, la oportunidad de tomar perspectiva, de adquirir marcos de lectura que le permitan comprender mejor lo que vive y contemplar por sí mismo modificaciones de comportamiento y modos de actuación asertiva. Se funda en el mayor desarrollo de la autonomía personal, en la búsqueda de alternativas que le permitan a las personas: encontrar soluciones a las dificultades; mejorar aquellos aspectos de su vida que crea necesario desarrollar, mejorar, incentivar; así como generar posibilidades de creación de nuevos campos de bienestar en su vida personal y laboral, utilizando los factores de resiliencia como capacidad individual y/o grupal de superar las dificultades y construir la vida proyectándose en el futuro Se trabaja al mismo tiempo con los propios límites y recursos, de manera de aprender a manejar el equilibrio entre la necesidad de asumir riesgos y contar con los factores de protección necesarios para "no morir en el intento".

 Artículo de opinión de Horacio Acosta publicado en la siguiente dirección de internet:


miércoles, 2 de marzo de 2011

Las empresas que quieran prosperar tendrán que permitir a sus trabajadores utilizar las redes sociales para comunicarse con sus clientes

Noticia enviada por  Gonzalo Carrera Bascuñana

RRHH Press. Las empresas que quieran prosperar en un futuro inmediato tendrán que dejar que sus trabajadores se comuniquen directamente con sus clientes a través de las redes sociales, según Josh Bernoff, coautor de los libros ‘El mundo groundswell’ y ‘Empowered’, que ha intervenido días atrás en el ciclo "Entendiendo los cambios" organizado por Fundación Telefónica.
Según este experto, en España los creadores de la Red se han incrementado de un 8% de los usuarios en 2007 al 14% de la actualidad, y los twitteros y blogueros online alcanzan ya el 30% de los usuarios. Por el contrario, los internautas inactivos han descendido de un 56% en 2007 al 30% actual. Al mismo tiempo se está produciendo un gran grupo de usuarios de las TIC de entre 45 y 54 años de edad que está consumiendo cada vez más contenidos y que se acerca al de los jóvenes, que sigue siendo el sector mayoritario.
Los cambios que el fenómeno 2.0 ha generado en los principios de gestión empresarial y la relación con los clientes y proveedores tienden a la comunicación directa y online con los clientes, y constituye el punto clave que ha supuesto la revolución social media en la relación entre la empresa y el consumidor.
El método “POST” y el empoderamiento de los trabajadores de la empresa
Bernoff ha señalado que la participación en este nuevo mundo ‘groundswelles’ (tendencia a usar tecnologías web 2.0 para comunicarse) es la única manera de tener éxito en el ámbito empresarial, al contrario de otras actitudes más tradicionales que se aplican todavía en algunas empresas. Entre los pasos a seguir para participar en este mundo ha puntualizado cuatro, dentro de lo que llama el método “POST”: people (personas), objectives (objetivos), strategy (estrategia) y technology (tecnología).
web 2.0Según este método, para que una empresa tenga éxito con estas herramientas en los entornos 2.0, primero han de plantearse un objetivo y empezar a pensar en las personas y en sus comportamientos sociales; a continuación hay que pensar en una estrategia para planificar qué cambios hay que hacer en la forma de relacionarse con los clientes, y, por último, elegir una tecnología para aplicarla.
Es muy importante que los propios trabajadores de la empresa tengan acceso a las tecnologías sociales como Twitter para que puedan investigar y estén motivados para hacerlo mediante el empoderamiento, ya que se trata de ayudar a los clientes y así atraer a un grupo cada vez mayor. Por consiguiente, la alta dirección de las empresas debería considerar a estos trabajadores activos online como verdaderos héroes, ya que con su esfuerzo son los que experimentan, buscan nuevas ideas y se comprometen a cooperar y construir el entorno en red de la empresa.
Los verdaderos héroes de las empresas
A estos trabajadores Bernoff los denomina “HERO” (Highly Empowered and Resourcefully Oper), que son quienes siguen con interés las nuevas tecnologías, impulsados por sus ganas de innovar y con el apoyo de la dirección, tienen capacidad para proponer nuevas aplicaciones y mejorar la gestión de la empresa gracias al aprovechamiento de las herramientas 2.0. En esta línea, Bernoff apuesta por la innovación como una prioridad para las empresas actuales, una innovación que proviene de la promoción y el uso de las redes sociales en el desarrollo laboral. Así mismo considera imprescindible para llegar al éxito fomentar la experimentación tecnológica entre los empleados, crear sistemas de seguimiento para los proyectos comenzados y evaluar los casos de éxitos.
La tendencia en este campo en Europa pone en evidencia que existe un ligero retraso de aplicación y desarrollo de las nuevas tecnologías y el uso del mundo 2.0 en las empresas con respecto a los Estados Unidos; en concreto, en España la diferencia con respecto a EEUU es de un año.
La realidad social actual en el uso de las tecnologías muestra que los jóvenes son los más activos en las redes sociales, pero poco a poco los de 40 años se van adaptando al entorno 2.0 y las empresas consideran las nuevas tecnologías en sus planes de gestión. Además, los jóvenes, a pesar de tener menor poder adquisitivo, compran de forma más inteligente, porque recurren a las redes sociales para estar más informados, y serán los que influyan a los mayores en este tipo de decisiones.

Publicada originalmente en la siguiente dirección de internet:

http://www.rrhhpress.com/index.php?option=com_content&view=article&id=6681:las-empresas-que-quieran-prosperar-tendran-que-permitir-a-sus-trabajadores-utilizar-las-redes-sociales-para-comunicarse-con-sus-clientes&catid=80:tecnologia&Itemid=176

¿Por qué te has levantado hoy?

Noticia enviada por Rocío Neyra Morillo

Son las 7 de la mañana de un día cualquiera, suena el despertador, me despierto con el sonido de la radio escupiendo demoledoras noticias relacionadas con la complicada situación económica, las políticas de ahorro de costes, la escasez de oportunidades, la alta tasa de desempleo, etc.
A las 07:30 h, ya en el coche camino al trabajo, aprovecho para ordenar mis ideas, planificar el día, establecer prioridades, etc. y de entre la maraña de ideas y pensamientos me asalta la pregunta: ¿qué me ha movido a levantarme hoy?
Vivimos tiempos difíciles, duros, en ocasiones amargos, millones de personas han perdido su empleo, y los que tenemos el privilegio de conservarlo nos levantamos cada día con el temor de perderlo. Se respira miedo e incertidumbre dentro de las empresas, esto es una realidad.
El trabajo da sentido a la vida de millones de personas, no en vano nos pasamos en él la mayor parte de nuestro tiempo (unos 225 días al año) y es por lo único que percibimos a cambio un salario que nos permite hacer realidad nuestras más legítimas ilusiones.
Ante esta cruda realidad que vivimos hoy en día podemos tomar dos caminos: quedarnos de brazos cruzados mientras la apatía e indiferencia se apoderan de nosotros y esperar a que pase el chaparrón, o tomar la firme determinación de aplicar toda nuestra experiencia, conocimientos y entusiasmo en el día a día. De nosotros depende qué actitud tomar.
Seamos realistas y serios, ante la situación económica sin precedentes que estamos viviendo, no existe pócima milagrosa ni teoría de la motivación que valga, no nos esforcemos por implementar costosísimos planes ni imaginativas soluciones, pero tampoco neguemos la realidad, muchos trabajadores están pidiendo a gritos que se les escuche y que se hable, pero de verdad, desde dentro, con sinceridad.
A propósito de todo esto, me viene al pensamiento la visita que recibí hace unos días de una trabajadora acompañada de su marido. Estaba asustada y nerviosa porque tenía miedo de comunicar a la empresa que estaba embarazada. Después de proponerles y explicarles con calma y cercanía la gestión de un riesgo por embarazo (solución común y sencilla), se fueron tranquilos y muy agradecidos. Lo sorprendente de este caso es que realmente yo no había hecho más que cumplir con mi trabajo, pero fue recibido como algo excepcional. Puedo asegurar que fue la hora más gratificante de toda la semana. Por favor, dediquemos más tiempo a nuestros trabajadores, hablemos más con ellos, escuchémosles. Merece la pena.
Ya lo decía Víktor Frankl en su obra El hombre en busca de sentido: “la primera fuerza motivadora del hombre es luchar por encontrar un sentido a la propia vida y sólo de nosotros depende elegir la actitud personal ante un conjunto de circunstancias”. Lo dice un hombre que vivió en primera persona y recluido en un campo de concentración los devastadores efectos de la I Guerra Mundial: hambre, desempleo, falta de oportunidades, depresión, suicidios, torturas, etc.
De nosotros depende qué actitud tomar ante las circunstancias actuales, se trata de determinar qué da sentido a nuestras acciones y tratar a las personas con las que trabajamos cada día de manera digna, no como un mero número.
Creo sinceramente que de la actitud personal que tomemos cada uno de nosotros hacia el  trabajo, y de la forma de afrontar los continuos retos que se nos presentan cada día en las empresas, dependerá en gran medida la calidad humana y el sentido de todas nuestras acciones.
Y tú, ¿por qué te has levantado hoy?

Publicada originalmente en la siguiente dirección de internet:
http://www.hrlab.es/tag/comunicacion

domingo, 20 de febrero de 2011

Los humanos no son recursos

Noticia enviada por Manon Michot

Recursos: pl. Bienes, medios o riqueza. Conjunto de medios disponibles para resolver una necesidad o llevar a cabo una empresa. Recursos naturales, hidráulicos, forestales, económicos, humanos.
Cuando la empresa considera a los humanos como recursos, los está considerando en el mismo plan que sus bienes, sus pertenencias (riqueza) o como un medio para conseguir sus objetivos personales.
Como cualquier recurso, los recursos humanos son susceptibles de ser contabilizados, medidos, pesados, controlados y utilizados como cualquier otro bien o medio de la empresa, es decir de un modo racional, objetivo e impersonal.
Los recursos tienen un costo, una rentabilidad, son aprovechables y sumisos a los cálculos económicos como los recursos financieros, técnicos y materiales de la empresa.
Considerar a los humanos como recursos nos lleva a considerar nuestra relación con ellos desde una óptica legal, y no moral, y sabemos que son dos puntos de vista que no son siempre iguales, ni parecidos.
Siendo recursos, los humanos no sienten, no opinan, no se motivan, ni se consideran; son bienes, medios para conseguir nuestros fines. Este planteamiento tiene un serio sabor a post taylorismo ¿no? Cabe preguntarse si los empleados de las empresas de hoy se identifican con un medio al servicio de los objetivos de los propietarios industriales.
Cuando los plebeyos se segregaron de los patricios y se refugiaron en la romana Colina Palatina, Cicerón les contó la historia de los miembros y del estómago. Les explicó que el estómago moriría si los miembros dejasen de recoger y traerle alimentos, pero que también morirían los miembros si el estómago no transformara estos alimentos en energía. Cicerón les mostró la interdependencia y las relaciones simbióticas, en las que nadie puede desarrollarse sin la existencia del otro.
La historia tal como la he leído no precisaba si Cicerón contaba lo mismo a los patricios, espero que sí. En todo caso, cuando la empresa habla de sus Recursos Humanos, me parece que necesitaría un Cicerón moderno, quien podría argumentar que la propiedad empresarial y los trabajadores son en realidad socios en el negocio. El capital estómago necesita tanto a los miembros trabajadores como es cierta la recíproca.
Las personas no son un instrumento de la organización, sino que forman la organización. La organización no dispone de personas, sino que se encuentra formada por personas.
Tal vez este cambio de perspectiva debiera formalizarse en un nuevo nombre para la función. Tal vez en lugar de Recursos Humanos debiéramos hablar de Asuntos Humanos y esto, a su vez, nos llevaría a replantearnos si el título de Director de Recursos Humanos es correcto. ¿Se dirige a un socio, o se colabora y negocia con él? Paso palabra.

Artículo de opinión escrito por  Michell Henric-Coll
en la siguiente Página web: http://www.sht.com.ar/archivo/temas/humanos.htm

martes, 4 de enero de 2011

La Marca Personal de los nuevos profesionales

Noticia enviada por Consuelo Perea Moreno

Dice Tom Peters , con esa vehemencia que le caracteriza, que vamos a tener que reinventar nuestro puesto de trabajo en los próximos años, que somos empresas de servicios unipersonales y que los empleos serán sustituidos por proyectos.

Peter Drucker  también dice que ha llegado la hora de tomar las riendas de nuestras carreras profesionales a nivel individual y no depender únicamente de “papá” empresa.

Tanto Peters como Drucker, no se refieren solo a los consultores sino a todo tipo de profesionales. Se ha acabado el trabajo para toda la vida y a partir de ahora todos tendremos que pensar como microempresas de servicios de una sola persona. Es decir, se impone la mentalidad de YO, S.A. aunque alguien nos pague una nómina. Se podría decir que dentro de unos años, todos vamos a convertirnos en consultores y que cambiaremos el concepto de empleo por el de proyecto.

Nación de Agentes Libres

¿Es esta una visión pesimista? No lo creo, más bien al contrario. Se nos abre un nuevo mundo de posibilidades profesionales. Esta nueva forma de pensar nos obliga a replantearnos nuestras carreras. Ya no van a ser estáticas y lineales sino que deberán ser flexibles para ajustarnos a las nuevas necesidades del mercado.

Aunque esta necesidad de adaptarse al cambio requiere un esfuerzo, también nos va a dar la posibilidad de ir escogiendo aquello que más se adapte a nuestras fortalezas, a nuestros gustos y a nuestras metas. Ya no vamos a estar la mitad de nuestra vida haciendo lo mismo como consecuencia de la elección que hicimos cuando teníamos veinte años.

Para poder tener éxito en este nuevo mercado de Agentes Libres  es necesario saber en que somos diferentes, en que destacamos o lo que es lo mismo en descubrir nuestra Marca Personal. Una Marca Personal es lo que diferencia a un profesional “commodity” o de marca blanca de un profesional con valor añadido. Ya no basta con ser simplemente competente en tu trabajo, también has de ser conocido por unos estándares y un estilo superiores a la media del mercado.

Las empresas que quieran sobrevivir en el mercado, deben fomentar la Marca Personal de sus profesionales. Como dice James Speros  (Chief Marketing Officer de Ernst&Young), “la Marca Personal de los empleados no es una amenaza para la empresa, sino un activo”.

En vez de dar seguridad a los empleados, las compañías deben proporcionar las herramientas para que los profesionales se reinventen a si mismos e ir tan lejos como su talento pueda llevarles. Desgraciadamente en muchos casos nos encontraremos con resistencia por parte de los empleadores porque aunque se hable mucho de la retención del talento, en muchos casos más bien parece que se habla de detención del talento.

Ajedrez y damas

Quizás pueda parecer que el desarrollo de Marcas Personales por parte de los profesionales sea un riesgo para las culturas cerradas, homogéneas y uniformes de algunas empresas en general y consultoras en particular.  Sin embargo, no tiene porqué ser así. Una Marca Personal parte del análisis y el descubrimiento de los valores, el talento y las metas de cada profesional y si estos están alineados con los de la empresa, el riesgo desaparece y se convierte en una fortaleza. Evidentemente, la empresa deberá hacer un esfuerzo en conocer cuales son esos valores y tratar de satisfacerlos.

En un mercado en el que la curva demográfica es descendente y en el que la lealtad a las empresas forma parte del pasado, esos cuadros pomposos que dicen que la misión de la empresa es dar valor al accionista, son tan motivadores para nuestros profesionales como la gloria del estado para un trabajador de una fábrica de tractores en Ucrania a primeros de los 90. Las empresas que quieran sobrevivir tendrán que sustituir la mentalidad de juego de damas por el de ajedrez, en el que cada pieza tiene un valor y una función diferente.

Las personas confían en las personas

Por otra parte, tras los últimos escándalos parece que existe un cierto temor a las grandes corporaciones.

De la misma forma que asociamos las marcas comerciales a determinados valores y características intangibles, la Marca Personal permite establecer vínculos más sólidos y duraderos entre las personas. Por esa razón, cuando un profesional es reconocido por su marca, es posible establecer un tipo de relación más individual, más personal, más auténtica y eso solo puede ser beneficioso para él y para su compañía, porque si hay algo claro es que las personas confían en las personas y no en entes. Se trata de volver a la vieja relación personal de confianza, la que se establece entre dos personas. Y eso no es lo último de lo último sino que se trata de volver a algo que ya sabían los fenicios pero parece que hemos olvidado.

El descubrimiento (que no creación) de una Marca Personal es similar al del desarrollo de un producto. Consta de cinco pasos:

1. En primer lugar, es necesario entender el mercado, el contexto en el que nos movemos.

2. En una segunda etapa hay que hacer un análisis profundo del producto, en este caso se trata de cada uno de nosotros y se podría resumir en algo tan clásico como “conócete a ti mismo”. Esta es la etapa más importante.

3. Luego hay que entender y aplicar aquellos conceptos que hacen que una marca personal llegue a ser fuerte como la consistencia, la autenticidad, la persistencia, la visibilidad, etc.

4. Una vez descubierta la marca, hay que sacarla a la luz y para ello se utilizan las herramientas clásicas de marketing pero aplicado a los individuos. Afortunadamente la tecnología nos permite llegar a nuestro mercado casi a coste cero. Es curioso como se ha extendido en el sector de la consultoría la utilización de una de las herramientas más potentes del Marketing Personal, los blogs. Son numerosos y cada día más, los jóvenes consultores que publican bitácoras hablando de sus experiencias. Desde luego, la mayoría de ellos lo hacen de forma anónima.

5. Todo esto no debería quedar en un simple ejercicio teórico sino que hay que llevarlo a la acción y para ello se establece un plan estratégico de Marca Personal.

Este proceso, tan sencillo y conocido lleva aplicándose a las personas desde hace unos diez años en EEUU y sin embargo, no ha llegado a nuestro país hasta hace muy poco. Aunque puedo adivinar la respuesta (y me aterra) todavía me sigo preguntando ¿Por qué?

Artículo de opinión de Andrés Pérez publicado en la siguiente dirección de internet:
http://www.puromarketing.com/29/7151/marca-personal-nuevos-profesionales.html